Los hilos del pádel gallego se mueven con más tensión que nunca ante la inminente cita electoral, donde los asambleístas deberán elegir entre la continuidad o un giro estratégico. En el centro del debate se sitúa el entorno de Manuel Fernández —presidente inhabilitado y figura clave tras la candidatura de Magín Raposeiras—, apoyado en una estrategia de doble discurso: por un lado, garantiza a sus allegados que el núcleo directivo mantendrá el control; por otro, intenta proyectar una imagen de renovación ante los sectores críticos. Un pragmatismo con el que buscan retener el poder prometiendo que «todo cambie para que nada cambie», al tiempo que exhiben supuestos apoyos para generar un efecto arrastre.
Según ha podido saber 21noticias, el esquema que maneja esta candidatura situaría al propio Fernández como vicepresidente y gerente de la Federación Gallega de Pádel. El organigrama previsto mantendría buena parte de la estructura actual, con nombres como:
- Ignacio Otero (‘Pío’): Dirección Técnica.
- Manuel Codesido: Secretaría General (cargo que ya ocupa).
- Borja Iribarren: Coordinación de Selecciones.
- Martín Sánchez: Desarrollo Comercial.
- José Carlos Trillo: Comité de Árbitros.
- Jesús Álvarez (‘Chus’): Área de Veteranos.
El bloque del cambio gana presencia
Frente a esta opción, un nutrido grupo de clubes gallegos une fuerzas para impulsar una alternativa. Aunque todavía perfilan la concreción de sus listas, esta corriente ha dado un salto mediático destacable en redes sociales en los últimos días. Su propuesta gira sobre tres ejes principales:
- Transparencia y profesionalización del órgano federativo.
- Innovación y digitalización de la gestión.
- Un modelo abierto e integrador para el ecosistema del pádel en la comunidad.
La Asamblea, juez definitivo
La fecha clave arranca este 12 de septiembre con la constitución de la Asamblea. Posteriormente, sus 73 miembros tendrán en sus manos la elección de la presidencia. En un escenario tan ajustado no se descartan sorpresas, desde giros de última hora en la intención de voto hasta la irrupción de alianzas imprevistas que alteren el tablero final.
La tensión en el sector es máxima y todo indica que irá en aumento a medida que se acerque la votación final; un clima de alta volatilidad que evoca, de forma casi literal, la fractura vivida en el célebre Campeonato Gallego de Menores de Vigo. El futuro del pádel gallego está en juego.
Increíble que un tío inhabilitado lo propongan de vicepresidente