Lejos de limitarse a la denuncia política institucional, el Concello de Oleiros vuelve a materializar su apoyo incondicional al pueblo cubano con hechos. La localidad ha confirmado la recepción en La Habana de un nuevo contenedor cargado de material educativo y sanitario. Dicha carga ya ha sido entregada a la Institución Religiosa Quisicuaba, encargada de distribuirla de forma directa en diversos centros hospitalarios y en cinco escuelas de primaria y un círculo infantil, concretamente en los centros Domingo Lence Novo, José Martí Pérez, Alejandro González Brito, Livia Goberneur y el círculo infantil «El Zunzún», situados en la provincia de Artemisa.
A este envío se sumará en las próximas semanas un segundo contenedor, centrado fundamentalmente en material sanitario. Para hacer posible esta segunda remesa ha sido clave la implicación de la ONG Solidariedade Galega, así como la aportación de otras entidades y la respuesta solidaria de los vecinos y vecinas del municipio.
¿Como puedes ayudar?
Este programa continuado de cooperación se financia y refuerza mediante la campaña municipal de apoyo a Cuba, cuyas vías de aportación económica permanecen abiertas para la ciudadanía a través de la cuenta solidaria habilitada por el Concello de Oleiros (ES12-2080-0064-9830-4001-1138).
Una condena rotunda al bloqueo internacional
Desde el gobierno municipal se ha querido denunciar con dureza la situación que atraviesa la isla, recalcando que no se trata de una simple crisis por carencia de recursos, sino de «un asesinato lento y calculado ejecutado por Estados Unidos». El consistorio recuerda que el bloqueo total, recrudecido en los últimos tiempos, impide la llegada de medicamentos esenciales para dolencias cardíacas, diabetes o hipertensión, y pone en peligro vidas tan vulnerables como las de los recién nacidos por la escasez de combustible para las incubadoras.
Asimismo, la administración local señala que las sanciones estadounidenses no solo estrangulan el sector energético, sino que persiguen buques con alimentos y medicinas, bloquean transacciones bancarias internacionales y castigan a cualquier empresa que intente comercializar productos básicos como arroz, leche o carne con Cuba, una política que la propia población define como «terrorismo con hambre».
El talento frente a la asfixia económica
El comunicado del Concello también incide en la dramática situación que padece el sistema sanitario cubano. A pesar de hitos científicos incuestionables como el desarrollo autónomo de cinco vacunas propias contra la COVID-19 sin asistencia externa, el bloqueo asfixia la sanidad pública al impedir el acceso a recursos tan básicos como jeringas, anestesia o repuestos indispensables para los equipos de rayos X, castigando de forma sistemática el progreso y los logros científicos del país caribeño.