El Convoy Nuestra América desembarcó ayer jueves en Cuba con una misión que trasciende lo asistencial. En un contexto de máxima presión diplomática, la delegación no solo ha transportado víveres, sino que ha alzado una voz de denuncia contra el bloqueo y las políticas de «recolonización» que, según los organizadores, emanan desde la Casa Blanca.
Solidaridad frente a la «vulneración del derecho internacional»
David Adler, coordinador de la Internacional Progresista, fue tajante durante la rueda de prensa en la capital cubana. El activista subrayó que la presencia del convoy es una respuesta directa a una política de agresión que «viola cada fundamento del derecho internacional».
Estamos aquí para forjar un frente de solidaridad. No podemos permitir ni normalizar el aislamiento de un pueblo por parte de una potencia militar que no tiene ni una gota de vergüenza», sentenció Adler, alertando sobre las maniobras de Washington para que terceros países dejen de reconocer al Gobierno de La Habana.
Por su parte, Manolo de los Santos, director ejecutivo de The People’s Forum, vinculó la situación de la isla con otros conflictos globales de extrema gravedad. «Llegar a Cuba en este momento es desafiar un cerco genocida. No aceptaremos otra Gaza en nuestro planeta», subrayó, señalando directamente a la administración de Donald Trump y a la clase política estadounidense como amenazas directas a la paz del pueblo cubano.
20 toneladas de ayuda crítica
El cargamento, que supera las 20 toneladas, pone el foco en las carencias más urgentes provocadas por más de seis décadas de sanciones. Entre el material enviado destacan:
- Medicamentos específicos para tratamientos de oncología infantil.
- Alimentos básicos e insumos de primera necesidad.
- Artículos quirúrgicos que la isla se ve imposibilitada de adquirir en el mercado internacional debido a las restricciones financieras del bloqueo.
21 de marzo: Día Internacional de Solidaridad con Cuba
La agenda del convoy culminará este sábado, 21 de marzo, fecha declarada como el Día Internacional de Solidaridad con Cuba. Los activistas realizarán diversas actividades en La Habana, incluyendo mesas de trabajo con autoridades ministeriales para profundizar en la realidad actual de la isla y fortalecer los lazos de aprendizaje mutuo.
«Ojalá que de estos días en La Habana salgamos con la valentía propia del pueblo cubano para denunciar estas políticas tan injustas y guerreristas», concluyó De los Santos.