La frase de la precampaña: “Yo también me acuerdo de sus madres cuando les subo la pensión”

Pedro apareció por La Revuelta con la pachorra de quien baja a por el pan un domingo y se encuentra con un plató dispuesto a aplaudir hasta el techo. Pero claro, en una entrevista donde el plató se mezcla con la sala de estar, Pedro Sánchez soltó lo que ya va camino de ser el titular más redondo y con más retranca de la precampaña.

Cuando le sacaron el tema de ese deporte nacional que es acordarse de la madre de quien manda en cada momento, el presidente tiró de cintura y largó aquello de: “Yo también me acuerdo de sus madres cuando les subo las pensiones o el salario mínimo interprofesional”.

¡Bendito sea el Señor, qué categoría! Porque claro, desde la óptica más rancia y atrabancada de la política de trinchera, algunos berrean que si el dictador, que si el felón, que si el fin del mundo. Pero llega el presidente y lo resuelve con una retranca de aldea de toda la vida, tiene más capas que las cebollas de Antas de Ulla, en vez de contestar con una patada en el tablero o con una querella en los juzgados, lo soluciona con una transferencia bancaria. ¿Que me llamas de todo en la manifestación? Pues toma un par de puntos más en la pensión de la abuela, listillo, a ver si ahora en la comida del domingo tienes el valor de seguir mirando para la pared.

Ya le gustaría a más de un estratega de salón tener esa cintura dialéctica. Porque mientras Alberto Núñez Feijóo anda perdido en la oscuridad de sus propios debates y meteduras de pata, Pedro Sánchez saca pecho con una gestión que, con sus claroscuros, mantiene el tipo donde más importa: en el bolsillo del común de los mortales.

Al final, la frase tiene una ironía tan fina que da sombra. Viene a decirnos que, al fin y al cabo, la mejor manera de responder a los insultos de la bancada contraria no es bajar al barro del gallinero, sino hacer que el BOE trabaje para que la gente viva un poco mejor. Que ya era hora de que la política social sirviera también para dejar con la palabra en la boca a más de un cuñado con corbata. Así que ya saben, si van a criticar al Gobierno, al menos tengan cuidado… no sea que el próximo decreto de suba salarial les toque de lleno en casa y tengan que darle las gracias a la «madre» del personal. Menuda bofetada sin manos ni levadura de Pedro Sánchez.

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