José Luis Calo: «Galicia mecesita un presidente que lidere las emergencias, no la propaganda»

Coordinador UCIN Galicia

Con la llegada del calor, en Galicia nos encontramos con la misma situación. Montes abandonados, una prevención que sigue siendo insuficiente, recursos que muchas veces llegan tarde y vecinos que ven con preocupación cómo el fuego vuelve a amenazar sus casas, nuestro patrimonio natural y, en algunos casos, incluso sus vidas.

Los incendios forestales no son nada nuevo. Tampoco lo son las altas temperaturas o los periodos de sequía que sufrimos año tras año. Lo que cuesta entender es que, después de tantos años de gobierno del Partido Popular en la Xunta, sigamos arrastrando los mismos problemas de fondo sin que se pongan en marcha los cambios que Galicia necesita.

Mientras los gallegos siguen atentos a la evolución de los incendios y los profesionales de las emergencias piden más medios, mejor coordinación y una planificación más eficaz, da la sensación de que el presidente Alfonso Rueda está más pendiente de la agenda institucional, de los actos públicos y de cuidar su imagen que de impulsar una mejora real del sistema de prevención y extinción de incendios. Como se dice en Galicia, “moito ruído e poucas noces”, una expresión que muchos ciudadanos podrían aplicar a la gestión de Alfonso Rueda ante estos desafíos.

La política no debería convertirse en una campaña permanente. Gobernar significa centrarse en los problemas que afectan de verdad a la gente. Y uno de esos problemas, sin duda, es la vulnerabilidad de Galicia frente a los incendios forestales.

Llevamos tiempo proponiendo la creación de un Sistema Único Galego de Emerxencias que permita coordinar todos los recursos bajo un mando operativo común. También defendemos plantillas más estables y profesionalizadas, una prevención activa durante todo el año, más trabajos de limpieza forestal y una mayor implicación de todas las administraciones en la protección del territorio.

No podemos seguir actuando solo cuando el fuego ya está en marcha. La clave está en prevenir. Cada euro que se invierte antes evita daños económicos, ambientales y humanos mucho mayores después. Como recordó el Premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez, “la sabiduría nos llega cuando ya no nos sirve de nada”; una reflexión que debería llevarnos a actuar con anticipación y no cuando las consecuencias ya son irreparables.

Galicia cuenta con grandes profesionales en los servicios de emergencias, brigadas, Protección Civil, fuerzas de seguridad y personal forestal. El problema muchas veces no es la falta de capacidad, sino la falta de decisión política para darles los medios necesarios y coordinar correctamente todos los recursos disponibles.

Los gallegos merecen un debate serio sobre el futuro de nuestros montes y sobre cómo proteger mejor nuestras aldeas y ciudades frente a los incendios. Merecen transparencia, planificación y liderazgo.

Porque cuando el fuego avanza, las fotos, los titulares y los actos institucionales sirven de poco. Lo que realmente importa son los medios disponibles, el trabajo de prevención realizado con tiempo y las decisiones tomadas cuando toca.

Galicia necesita menos propaganda y más gestión. Menos imagen y más soluciones. Menos conformismo y más compromiso con los problemas reales de la gente.

Ese es el camino que defendemos y el que seguiremos reclamando en toda nuestra comunidad.

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