CD Lugo, un juguete sin libro de instrucciones

@gonzalogsoto

El mantra diario de los dirigentes del CD Lugo (Saqués) vuelve a ser redundante, o lo que es lo mismo, produce «mal olor». El balón rueda todos los fines de semana y el circo en el CD Lugo vuelve a estar activo. Saqués perdió el libro de instrucciones de su juguete, ya no tiene al «técnico» que le enviaba WhatsApp para luego valorar el partido a preguntas de la prensa, y en un alarde de conocimientos futbolístico, destituyó a Munitis, con nocturnidad, pasadas las 12 de la noche, aunque el comunicado oficial saltó pasadas las 2 de la madrugada, ante la impotencia de David Peláez, director deportivo.

Un intercambio de opiniones, entre el cuerpo técnico del primer equipo y el Presidente, con el que ya no estuvieron de acuerdo en el cese de Roberto Fernández, fulminó en esta ocasión a Munitis. Quiero pensar que no hay ningún tipo de represalia en el cese. El técnico del primer equipo, detectó algunas interferencias que no le gustaban, el «espía» puesto por Sánchez en el trabajo del primer equipo, le contaba qué hacía Munitis, incluso si iba a mear. Al presidente, los conmilitones, le venden que el equipo está hecho para pelear por el liderato en la categoría y la situación, dista algunos centímetros de la realidad. 

Pedro Munitis, al que conozco por su paso en el RC Deportivo, ha sido un profesional íntegro en todos los sentidos. Pedro y su cuerpo técnico, se dedicaron a trabajar en el CD Lugo desde el minuto uno, pero personas del entorno de Saqués, catedráticos futbolísticos, fueron generando un mayor distanciamiento, con la única finalidad de manejar los hilos del club. ¿Cuánto le cuesta al club el despido de los miembros del cuerpo técnico que vinieron con Munitis? Al bolsillo del presidente nada, pero sí hacer algún fichaje que refuerce la plantilla en el mercado de invierno.

La relación entre Saqués y Peláez es fría, y Peláez, estaría meditando lo que hacer tras hablar esta mañana con dos representantes de jugadores, uno de ellos madrileño y otro andaluz. El madrileño, curiosamente, tenía incidencia en el grupo que en su día quería comprar el CD Lugo. Desde dentro del club, se potencian algunos movimientos para que el actual coordinador de la cantera, Diego Sánchez, protagonista principal del descontrol de la base, pudiera asumir provisionalmente las funciones de salir Peláez. 

Saqués, no quiere a Sánchez, pero la actual situación laboral de este último, hace que tenga amarrada su puesto de trabajo, aunque no las funciones. Sánchez, de la mano de Roberto Trashorras (cesado y repescado), Jonathan Iglesias y parte de los miembros del cuerpo técnico del filial, tejieron una serie de movimientos para que Peláez no pudiera tener ningún margen de decisión en el filial y que Roberto Fernández tuviera los meses contados, ya que era una alternativa clara también de futuro en el primer equipo.

Varios agentes de jugadores, con intereses directos en el filial y en los dos juveniles, mediaron en varias alineaciones e incluso en el caso del juvenil B, una reunión de varios padres con el club, precipitó la decisión del cambio de Kike Sanfiz, el que por cierto, es bloqueado en numerosas cuestiones por su cercanía y amistad con personas que estuvieron en diferentes cuerpos técnicos del club. Se pedía decisión en las alineaciones, en los minutos jugados y en otra serie de aspectos, difíciles de argumentar.

Sánchez está haciendo movimientos para apartar a Marcos Bello del club, aunque este último se apoya en Olga Rouco, mano derecha de Saqués . La tensión dentro del club, donde todos desconfían de todos, es afilada como el filo de una hoja de afeitar, hasta conociendo la existencia de un grupo de WhatsApp de varios miembros del cuerpo técnico titulado «el clan», donde se hablan varias cuestiones y evidentemente, después se filtran.  Las reuniones privadas de Diego Sánchez la semana pasada con varios entrenadores de la base, (cuatro de momento que tengamos contrastadas), ya que seguramente habría más, buscando a los topos, así como las llamadas a diferentes medios de comunicación, prensa escrita, digital y radiofónicos, para buscar respuestas a sus preguntas, no hacen más que tensionar al límite al entorno rojiblanco. 

Tino Saqués busca culpables, debería mirarse el ombligo y no dejar mangonear a quien no está capacitado para nada, pero debería tomar medidas claras y contundentes en la base, antes de que sigan saltando pequeñas tracas.

Un padre de un equipo juvenil me decía hace unos días que, por fin sacades todo o que hai que sacar, tivo que vir un lucense da Coruña para contar a verdade. Temos medo ás consecuencias para os nosos fillos, se saben que falo contigo

Mi respuesta fue categórica: En Lugo, los que escriben y hablan lo hacen alto y claro, sin miedo a represalias.

Suponemos que tras esta publicación pasará lo siguiente. Sánchez buscará culpables, los del grupo «»el Clan», buscarán mutuamente quiénes filtran, Saqués se verá obligado a tomar decisiones más contundentes y varios que están en la picota, tendrán que ir buscando salidas. Le ahorro el trabajo de investigador a Sánchez, la mayor parte de las cuestiones salen del club y otras de dentro del club, que lea bien que es importante.

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