Afrontando que necesitas una donación de óvulos para ser mamá

por 21noticias.com

Cuando a una mujer que quiere ser madre se le informa por primera vez que, dada las circunstancias, la mejor recomendación es optar por una donación de óvulos, esto puede suponer un shock y convertirse en una noticia difícil de digerir.

Hay mucho que pensar. El cambio emocional que supone se convierte en un reto y también hay que valorar detenidamente quien, dentro de tu círculo social, debe saberlo.

Donación de óvulos: El gran obstáculo

El mayor obstáculo para ser receptora de óvulos es tomar la decisión de hacerlo. La elección de recurrir a una donante de óvulos es una decisión difícil porque ningún hombre o mujer desea renunciar a su propia descendencia biológica.

En el pasado, antes de que la fecundación in vitro (FIV) se popularizara, era frecuente que algunos hombres tuvieran que hacerse a la idea de que no tenían ninguna posibilidad razonable de ser padres biológicos y que lo más recomendable era optar por un donante de esperma. Cuando el médico les explicaba la situación, a respuesta típica era: «Me lo pensaré». La pareja solía volver un año más tarde a la consulta de su doctor, después de haber renunciado definitivamente al embarazo natural. Entonces comenzaban con la inseminación artificial.

En el caso de las mujeres que se enfrentan a una baja reserva ovárica, la historia es diferente. A menudo, las mujeres se someten a repetidos ciclos de FIV, a pesar de las escasas probabilidades de éxito. Algunas tienen éxito, pero muchas siguen adelante abriendo la puerta a la donación de óvulos. Una vez que empiezan a darse cuenta de que el futuro es prometedor, aceptan la situación y la mayoría de ellas lo consiguen.

Estas situaciones deben abordarse con un médico especialista y con alguien de confianza que pueda asesorarte. Si conoces a un terapeuta o un psicólogo especialista en fertilidad que te ayude, es estupendo. Sólo asegúrate de que esté realmente familiarizado con los temas relacionados con la fertilidad y la donación de óvulos. Es la única forma en la que puede ayudarte a trabajar con tus emociones y opciones respecto a la donación de óvulos.

Confidencialidad

Incluso a pesar de que habitualmente vemos fotos de mujeres de cuarenta (o cincuenta) y tantos años en la portada de las revista o periódicos como noticia porque han tenido bebés, recuerda que la forma en que concibieron es confidencial. Todas las personas tienen derecho a llevar el tema de forma íntima y, por supuesto, tú también. A priori, no suele ser buena idea correr la voz de que alguien se ha sometido a un tratamiento de donación de óvulos entre sus conocidos y colegas. Es mejor mantenerlo dentro de la familia. La gente tiende a hacer suposiciones si con 45 años se tiene un bebé, no importa que las hagan.

La privacidad es la palabra clave para la mayoría de la gente, aunque, en muchas ocasiones, como en el caso de los hombres homosexuales que tienen hijos o de los padres de cierta edad, se haga realmente imposible mantenerla.

Cómo decírselo a tu hijo

El tema más importante que hay que tratar con un psicólogo o terapeuta experimentado es cómo abordar la cuestión de contarle al niño la forma especial en que fue concebido y si es necesario hacerlo.

Cuando empezaron a nacer los primeros bebés procedentes de una donación de óvulos era habitual mantenerlo totalmente secreto y las parejas nunca decían a sus hijos que eran bebés de donantes de óvulos. Hoy en día, la opinión predominante es totalmente contraria.

Muchos especialistas en terapia de fertilidad recomiendan empezar a decirle al niño poco a poco que hay algo especial en la forma en que fue concebido. Esto debe ser un proceso gradual que sea paralelo a la capacidad del niño para entender la reproducción. De esta forma lo asimilarán como algo natural y que no supone ningún hándicap para ellos.

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