El Rey recuerda a su heredera al jurar bandera que debe servir a España «con energía y determinación, con verdadera pasión»

por Redacción Nacional

El rey Felipe VI recordó este sábado a su hija, la princesa Leonor, tras jurar bandera que tiene que servir a España «con energía y determinación, con verdadera pasión» y que «la Corona simboliza su unidad y su permanencia».

Así se pronunció el jefe del Estado en el discurso que pronunció en la Academia General Militar de Zaragoza tras el solemne acto de jura de bandera de 411 cadetes, entre los que estaba doña Leonor.

Precisamente, el monarca se dirigió al final de su discurso expresamente a ella con estas palabras: «Querida Leonor. Recuerda que el compromiso que has asumido conlleva la mayor responsabilidad con España. Sabes bien, como princesa Heredera, que la Corona simboliza su unidad y su permanencia. Sé que el juramento solemne ante esta bandera y el cariño por esta tierra zaragozana y aragonesa que te acoge, formarán parte de tus mejores recuerdos. Sé que siempre tendrás presente que tu responsabilidad, en cualquier circunstancia y en todo momento, es servir a España con toda tu energía y determinación, con verdadera pasión».

El Rey incidió en su discurso a los cadetes en la idea de la unidad de España en torno a la bandera. «Habéis prestado juramento ante la bandera que habéis besado, símbolo que os une a todos; que nos une a todos los españoles. Representa el legado de una nación construida con el esfuerzo de generaciones y generaciones. Un patrimonio de inmenso valor, de siglos de historia compartida, repleta de desafíos, ilusiones y sacrificios de millones de personas».

Además, recordó que muchos militares «supieron anteponer el servicio a España a sus intereses personales; y muchas perdieron la vida en ese empeño», antes de que al final de la ceremonia se rindiera homenaje a los caídos en acto de servicio.

En su alocución, don Felipe rememoró su jura de bandera, que se celebró en el mismo lugar hace 38 años. «En un día como hoy es inevitable que recuerde aquel 11 de octubre de 1985, cuando yo presté mi juramento ante la bandera de España en este mismo patio de armas de la Academia General Militar».

«Pienso en lo que entonces sentí y en lo que significa para mí presidir, junto a la Reina y con orgullo, la jura de nuestra hija la Princesa de Asturias. Es muy emocionante y tiene una gran trascendencia ver cómo hoy la princesa da continuidad a ese juramento junto a una nueva promoción de cadetes. Sentimientos que compartimos con todos aquí y con la gran familia castrense».

ENTREGA MAYOR

Felipe VI transmitió a los cadetes que «no hay un compromiso de entrega mayor» que el que acaban de hacer. «Cumplir fielmente vuestras obligaciones militares, guardar y hacer guardar la Constitución como norma fundamental del Estado, obedecer y respetar al Rey y a vuestros jefes, no abandonarlos nunca y, si preciso fuera, entregar vuestra vida en defensa de España».

Ese compromiso recién adquirido «va más allá de su simbolismo y solemnidad» porque «implica un deber personal, moral y legal que no tiene fecha de vencimiento», un compromiso que «guardaréis este día en vuestra memoria, y seguro que también en vuestro corazón. De manera libre, voluntaria y consciente, asumís el compromiso que tanto marcará vuestras vidas. Porque no hay mejor propósito que el servicio a los demás, que la entrega a tu país».

Les pidió también «integridad, que junto a la honestidad y la rectitud han de ser una constante en vuestra trayectoria, profesional y personal. Son virtudes capitales en la milicia, así como en el servicio público a los españoles, y son guía esencial de comportamientos y actitudes. Como también debe estar siempre presente el compañerismo. Seguro que ya lo habéis vivido aquí, y comprobado su importancia, de forma intensa desde el primer día. La entrega y el apoyo al compañero siempre, especialmente en los momentos más difíciles. y el trabajo en equipo, consolidarán los vínculos de unión que caracterizan al estamento militar».

«Os animo a esforzaros, permanentemente; a mantener la ilusión; a que mejoréis con ambición vuestros conocimientos y capacidades; y a que practiquéis estos valores, para que vuestra dedicación y entrega, tengan siempre como objetivo el mejor servicio a España». Don Felipe concluyó su discurso dándoles la enhorabuena a los 411 cadetes y pidiendo que todos los presentes gritaran «¡Viva España!».

(SERVIMEDIA)

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