Operadoras e operadores da Central Integral de Atención de Emerxencias 112 Galicia, Operadoras e operadores da Central de Urxencias Sanitarias 061, Técnicos sanitarios de ambulancias do 061, Compañeiros de Servizos Municipais de Emerxencias, Grupos de Emerxencias Supramunicipais, irmáns Bombeiros Municipais, curmáns Bombeiros Forestais e por suposto Bombeiros Comarcais dos Consorcios Provinciais… Algo se está a facer mal dende aí arriba se en Galicia hai tantos colectivos para facer o mesmo: atender as Emerxencias da nosa cidadanía. E peor aínda se están a facer as cousas, se todos estes colectivos estamos hoxe aquí. Mais o que estamos agora a amosarlle a esta xente é unha mostra máis de que o de “divide e vencerás” non sempre lles vai a funcionar.
Grazas a todas e todos por estar aquí hoxe brindándonos o voso apoio. Sabede que do mesmo xeito contades con nós nas vosas loitas.
Y por supuesto, no podemos olvidar nuestro agradecimiento a los Bomberos de otras Comunidades Autónomas, que desde diferentes colectivos os habéis solidarizado con nuestra situación y habéis apoyado nuestras reivindicaciones, desde Cataluña hasta Canarias, algunos hasta el punto de haberos desplazado hasta esta esquina, tierra de señores feudales, que es Galicia. Compañeros de Euskadi, de Andalucía, de Extremadura, de Madrid, de las Afortunadas, y como no de nuestra vecina Castilla y León.
A todos. Gracias por estar hoy aquí apoyando nuestra lucha.



Sin duda alguna, la ignorancia es la herramienta que mejor emplea la clase política para mantenerse en sus cómodos asientos. Enamorados del lujo, el postín y bañados con la sensación de poder que les dan sus cargos. Es curioso ver como cuanto más alto llegan menos reconocen a quien sirven.
Galicia tiene una ley de Emergencias que nunca terminó de desarrollarse porque quien tiene que legislar, que es este señor de aquí, nunca quiso hacerlo. Ni él, ni el frustrado de la pataleta que está en Madrid lamiéndose las heridas. Sin el correcto desarrollo, esa Ley solo sirve para justificar la compra de juguetitos caros, sin tener en cuenta la opinión de los que son los mejores asesores: los profesionales que trabajamos en las emergencias. —
Los bomberos comarcales prestamos atención a más de 1.715.000 gallegos. Eso es más de 3/5 partes de la ciudadanía de nuestra comunidad y lo hacemos con 75 bomberos cada día. 75 bomberos que además de atender a esa población, sus viviendas, sus accidentes de trafico y sus incendios, hemos de estar dispuestos a enfrentarnos a cualquier desastre en los más de 180 polígonos industriales que atendemos. Los bomberos comarcales damos cobertura a una media de 12 ayuntamientos con 3 efectivos por día — Los bomberos comarcales caminamos hacia una tómbola cada vez que entramos a trabajar. Una tómbola en la que la muerte reparte muchas papeletas. Perdón!!… He dicho muerte? Noooo…
¡Siendo justo debería decir Alfonso Rueda! pues todo el invento de los parques comarcales con déficit de personal, salarios insultantes e inseguridad laboral, fue invento suyo. Era feliz el Señor Rueda, férreo defensor de la gestión privada de los servicios de bomberos. Rodeado de férreos defensores del sistema privado de bomberos como el Director de Emergencias de Galicia, Santiago Villanueva. Porque para esta gente, un bombero privado era un bombero privado de derechos, privado de palabra y opinión, privado de dignidad laboral. No nos engañemos! A esta gente, lo que le gusta, es que los servicios públicos sean privados. Que empresas afines, con fieles sicarios al frente, se encarguen de exprimir a los trabajadores para cubrir el expediente y decir que están prestando un servicio. Y si no que le pregunten a los compañeros del 112 que están hoy aquí. Pregúntenles a los técnicos de emergencias sanitarias que vuelan en ambulancia, a los que cuando atienden a una víctima, les obligan a hacer una exhaustiva toma de datos para facturar después el servicio.
Pero entérense, señores políticos: el servicio no hay que prestarlo en el papel… Hay que prestarlo en el terreno!!. Y ha de ser lo más garante y seguro para el ciudadano, que es realmente el cliente final y el que paga con sus impuestos… No ustedes! Ustedes son los que están obligados a prestar los servicios de emergencias de forma ecuánime y de calidad a toda la ciudadanía.
Exigimos que se sienten a negociar. Que deje de mentir, Señor Rueda. A nosotros no se nos hizo ninguna oferta. Tan solo se nos preguntó si estábamos de acuerdo en que ustedes cumplan con sus obligaciones legales y corrijan cosas que han hecho mal. Y sí. Hagan lo que tienen que hacer y no esperen a que se lo diga un juez. Cumpla con la ley de Emergencias. Dignifique la profesión de un colectivo y amplíe el personal para que la prestación del servicio permita aportar algo de seguridad a las víctimas y a los propios trabajadores. Lleva más de 13 años de retraso, Señor Rueda. Y en esto que le reprochamos, póngase a trabajar con sus amigos de las Diputaciones, ahora que parece que ya bailan todos al son de sus palmas.
Más de 20 años hace que comenzaron a funcionar los parques privados. 3 efectivos por turno, con suerte algunos días 4. 1800 horas efectivas de trabajo al año. Nocturnidad, peligrosidad, toxicidad, penosidad, festividad, trabajo en intemperie… Acaso no hemos demostrado nuestra profesionalidad? Acaso no hemos demostrado nuestra capacidad? No podemos callarnos más tiempo, Señor Rueda.
* * *




A fame mata á vocación. A falta de recoñecemento mata a ilusión. Vostedes, como vimos na representación dos nosos compañeiros, asasinaron a toda unha xeración de bombeiros. Xente á que nos espremeron o sangue da nosa xuventude… — Teñen a oportunidade de resolver todo este absurdo caos que crearon. SÉNTENSE!! Séntense e veñan coas gañas que imos nós. Con gañas de resolver!! Sen propostas ofensivas e sen mentiras, porque mentres tanto seguiremos en loita.
Xunta e Deputacións, lembrade: A NOSA LOITA É A VOSA VERGOÑA