Juan Carlos Escotet se someterá en cada partido a la valoración más difícil: la de los resultados y la de las gradas del estadio de Riazor

por Gonzalo Soto

Después de muchos rumores, comentarios tabernarios, idas y venidas, hay “fumata blanca” en la sede de Plaza de Pontevedra. 21noticias, el 15 de junio, en un artículo firmado por mí, lo «decía primero», lo que hoy es una realidad. Con la entrada de septiembre, Juan Carlos Escotet se convertirá en el 50º presidente de la institución blanquiazul.

Lejos de las interesadas y desaforadas por parte de los aspirantes que, como el pobre Lázaro, esperan que llueva una migaja de la mesa donde se sientan los poderosos, la composición del nuevo consejo herculino, según mi entender, debe ser puesta en entredicho por varios motivos.

Para empezar, llama poderosamente la atención de que la autoridad financiera, supervisora de la fusión de las cajas gallegas, entre en el club de la mano (o del dedo) del presidente. Del resultado de esa unión, dio lugar a lo que hoy es Abanca, dueño absoluto de la sociedad deportivista. Pero es que esa circunstancia de extrañeza, aumenta por el hecho de que la consejera Fernández Currás, representaba a la autoridad fiscal en los tiempos de lucha más cruenta y encarnizada entre la Agencia Tributaria y el RC Deportivo, provocando el concurso de acreedores, cuyos resultados son de público conocimiento.

Por otro lado, pese a las críticas recibidas por su labor, destaca también, que el antiguo director de negocio deportivista (con despacho en la Deportienda), Sr. Benassi, sea el nuevo consejero-delegado del club. Únicamente a la sombra de la sobrina del presidente, cuya aportación a la causa -El Carrito Azul- alcanza ya la totalidad del catering VIP que se puede degustar en el estadio coruñés, lo que sí explica su entronización y que ocupe la primera vicepresidencia en la historia de la sociedad anónima deportiva que cubre al club.

La ubicación del señor Couceiro Naveira, no destaca tanto, puesto que lleva tiempo maniobrando en la sombra como jefe de recursos humanos, realizando entrevistas a potenciales candidatos para los puestos ejecutivos –y deportivos- del club. El resultado ha debido ser altamente satisfactorio, visto su premio. Hay que destacar, de todos los nuevos nombramientos, es el único coruñés, además de los dos del consejo anterior.

Pero sin lugar a dudas, el protagonista de la historia es el nuevo presidente por lo que supone para el club y para el fútbol español. Juan Carlos Escotet ha sido nombrado en multitud de ocasiones como supervisor en última instancia de lo que se movía en Plaza de Pontevedra. Ahora ya está ahí. Para el club supone un espaldarazo financiero que obligatoriamente tiene que traducirse en una plantilla de nivel superior al resto, más allá de límites salariales. Para el fútbol español, supone la llegada de un presidente atípico, serio y completamente ajeno –y distante- a los métodos y formas que encabezan el manejo de este negocio, léase Liga y Federación. Estas dos instituciones tendrán que “atarse los machos” y tener un comportamiento muy diferente al habitual con el Deportivo. Porque, guste o no, al final esto va de dinero y poder. Y ahí, el nuevo presidente no tiene sombra en ninguna de las antedichas instituciones.

Le deseo mucha suerte y éxito a Juan Carlos Escotet en su nueva andadura, porque el suyo será el del Deportivo. Eso sí, más allá de asambleas virtuales teledirigidas, se someterá cada partido a la valoración más difícil: la del estadio de Riazor

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