Las agencias de ayuda de la ONU acogieron con satisfacción este viernes la noticia de que las autoridades sudanesas abrirán el paso fronterizo de Adré, el cual comunica Chad y Sudán.
El país continúa devastado por la guerra, la cual ha provocado hambruna y hambre aguda en muchas regiones, mientras muchas carreteras resultan imposibles de transitar debido a las fuertes lluvias.
El vital corredor humanitario permitirá al Programa Mundial de Alimentos (PMA) aumentar la ayuda a 14 zonas afectadas por la hambruna.
“En estos momentos se están cargando dos convoyes con casi 6000 toneladas métricas de suministros alimentarios y nutricionales para alrededor de medio millón de personas, con destino a las zonas de riesgo
de hambruna”, declaró la portavoz de la agencia en el país, Leni Kinzli.
Hace apenas dos semanas, se confirmó la hambruna en el campo de desplazados de Zamzam, cerca de la localidad de El Fasher. El campamento alberga a más de 400.000 desplazados.
Foto portada: © UNICEF/Frank Dejongh