La AP-9 como principal arteria de comunicación de la comunidad autónoma, posee una relevancia estratégica indiscutible. A pesar del dictamen de Bruselas que considera ilegales las prórrogas de la concesión, esta autopista continúa siendo un corredor en el que los conductores deben abonar un peaje para alcanzar rápidamente su destino.
La gratuidad de la AP-9 fue una promesa realizada por el PSdeG durante las elecciones gallegas pasadas, pero, como ocurre con muchas promesas electorales, se fue desvaneciendo hasta culminar en el rechazo rotundo del señor Puente a transferir la gestión de la autopista a la Xunta.
Desde UCIN Galicia, exigimos la eliminación de los peajes y la revocación de la prórroga de 25 años de la concesión, dado que esta se otorgó sin un concurso público adecuado.
José Luis Calo, coordinador de UCIN Galicia enfatizó que este tema es más una cuestión de voluntad política que de limitaciones económicas . Esto es especialmente relevante en un contexto donde se están adoptando medidas similares en otras comunidades autónomas del país.
Unión de Ciudadanos Independientes reclama que la concesión de Audasa finalice de inmediato y que la AP-9 se convierta en un servicio público sin peajes.
La lucha por eliminar los peajes en la AP-9 no sólo representa una demanda justa, sino también una oportunidad para mejorar la calidad de vida y el desarrollo económico de Galicia.