Alfonso Rueda ganó con solvencia las elecciones autonómicas el pasado mes de febrero, situación no discutible, lo que le permitió imponer su sello catedralicio en el equipo que conforma el gobierno de la Xunta de Galicia para la presente legislatura.
La eliminación de las Vicepresidencias, para que nadie se considere el delfín del nuevo presidente, sirvió para tener todas Consellerías con el mismo rango. Fue la primera señal del cambio de etapa, sobre todo, un aviso a quienes se creían sucesores de la presidencia. Entró decidido a soltar lastre de situaciones anteriores, con la incorporación de cuatro nuevos Conselleiros.
La titular de Vivienda, María Martínez Allegue, es una de las Conselleiras con mayor visibilidad y con la hoja de ruta marcada en aras de incrementar en parque de viviendas públicas en nuestra comunidad. El acceso a una vivienda asequible es un problema creciente en las ciudades gallegas, un problema que tendrá que resolver con celeridad, la demanda cada vez es más asfixiante.
Antonio Caamaño, doctor de amplio recorrido profesional, se hizo cargo de la Consellería de Sanidade, cambiando las formas en la gestión del Sergas y la dirección en varias de las áreas de gestión integrada, aun a expensas de un posible cambio en la provincia de Lugo, próximamente.
José López Campos, Conselleiro de Cultura, Lingua e Xuventude, tiene la patata caliente del Pacto pola Lingua, le han salido los primeros sarpullidos muestra un perfil serio para ir enderezando la situación en un entorno caliente y con tensión. En Xuventude las posibilidades de crecimiento son importantes.
La Conselleira de Medio Rural, María José Gómez, se va haciendo poco a poco acreedora de un sector muy amplio y abierto, con demasiada visibilidad en medios de comunicación con continuos kilómetros por el territorio, su perfil cercano y afable, además del conocimiento del sector, la van consolidando poco a poco en el cargo.
Además de los cuatro recién llegados, todos ellos con experiencia política, excepto el titular de Sanidad, los otros perfiles del gobierno se mezclan entre roles políticos y técnicos a partes iguales.
El titular de Presidencia, Xustiza y Deportes, Diego Calvo mantiene una intensa agenda de cooperación con las administraciones locales y un perfil marcado a nivel político, algo similar a Román Rodríguez titular de Educación, Ciencia, Universidades y FP, que tuvo momentos de tensión en este inicio de curso, especialmente en la provincia de Lugo, en la que los cambios en la Consellería serán en breve, tras la conflictividad continua, desatención y nula gestión por parte de la responsable del área.
El veterano político del Deza, intenta crear un modelo de innovación educativa de referencia en España , yendo pasos por delante de otras comunidades.
La Consellería de Emprego, Comercio y Emigración, liderada por José Rodríguez, presenta un enorme potencial, sobre el papel, en la gestión del emprendimiento en el territorio, con una red de polos de emprendimiento a la vanguardia y programas como el Galicia Retorna, que están reactivando algunas zonas de Galicia. El desempleo y la precariedad laboral siguen siendo problemas importantes, especialmente entre los jóvenes. En esta Consellería, destaca el buen hacer de Pablo Fernández, Secretario Xeral de Emprego con un marcado perfil político
María Jesús Lorenzana, Conselleira de Economía e Industria, está lidiando con la problemática de Altri y de Alcoa, un caramelo envenenado que por presiones de la clase económica dominante en Galicia y por el frente abierto de oposición a la instalación de Altri, entre otros problemas, está consiguiendo sacar importantes proyectos de menor calado, pero importantes para Galicia, proyectos de relevancia económica. Altri es un problema que tendrá que sustanciarse más pronto que tarde, en una dirección o en otra. La contestación social está siendo cada vez más impórtate.
Alfonso Villares capitán del barco Consellería de Mar, tranquilo y sin sobresaltos, con diálogo y cercanía con los agentes del sector y hasta el momento sin mayores dificultades en la gestión, algo similar al cerebro económico del gobierno, Miguel Corgos de marcado perfil técnico y con un estricto rigor al cargo de la Consellería de Facenda.
Ángeles Vázquez y Fabiola García completan la nómina de Consellerías, estando al cargo de Medio Ambiente y Política Social, respectivamente. La primera de ellas, debe afrontar la problemática del mapa eólico gallego. Y la segunda, Fabiola García, debe atomizar los recursos para las personas de la tercera edad, con discapacidad y ajustando recursos en el mundo rural. Debe desatascar los problemas en las listas de espera de Dependencia y aumentar el presupuesto para crear plazas en las residencias de la tercera edad.
En resumen, un nivel de aprobado, de momento, en el gobierno de Alfonso Rueda, a la espera de ajustar esos cambios en las líneas de flotación que tocan y a encaramar el 2025, con solvencia.
La oposición
No todo es miel sobre hojuelas, la posición está vigilante con un José Ramón Gómez Bestero, que si bien comenzó un tanto dubitativo la entronización en el Parlamento, con el nuevo curso político, el parlamentario lucense se está convirtiendo en el azote de las gestiones políticas de Alfonso Rueda. A Besteiro lo acompañan parlamentarios bregados en la oposición y otros más noveles, Lara Méndez y el exrector de la UDC, Julio Abalde, el catedrático se trabaja bien sus intervenciones, en poco tiempo ha pasado de alumno a maestro.
Ana Pontón ha sido valiente pidiendo que se creara una comisión en el Parlamento para aclarar diversas cuestiones, como son los contratos posiblemente irregulares de la Xunta con la hermana de Alberto Núñez Feijóo, o el sobrecosto del hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo, entre otras situaciones, a sabiendas de que nada se iba a investigar. La mayoría parlamentaria es del PP. Pontón, inteligentemente empleó una jugada del mus, lanzó un órdago estratégico a Alfonso Rueda, a sabiendas de que perderá la partida, pero le dará visibilidad en los medios de comunicación, convirtiéndose en la María Pita de la oposición.
El 2025 todos los protagonistas, tendrán que pasar varias reválidas, los del Gobierno y los de la oposición, con varios temas por resolver: Fijar el mundo rural, creación de empresas no contaminantes, investigación, evitar que los jóvenes licenciados busquen acomodo en otros países, y que Rueda comience a resolver el caramelo envenenado llamado Altri.