Movimientos sucesorios en la RFGF: ¿Alguien de casa, un mirlo blanco o una candidatura externa?

Rafael Louzán se convertirá mañana con total probabilidad en el nuevo Presidente de la RFEF al gozar de un importante número de apoyos entre los asambleístas, lo que abre el melón sucesorio en Galicia. 

Se da por hecho que con Louzán se irán los directivos Luis Serantes y Amancio Varela, personal de su equipo directo como Chantrero, de comunicación y servicios generales, o Manu Fernández, que pasaría a formar parte de la estructura deportiva de la RFEF.  El ferrolano Pablo Prieto, actual diputado autonómico, continuaría en la situación actual estando como directivo del fútbol sala en la RFGF y en varias comisiones importantes del fútbol sala español.  

Dentro de los nombres de la Junta Directiva, las otras opciones en un principio se descartan dado que, en muchos casos, superan o están próximos a la edad de jubilación y en algún otro, al trabajar en cargos en la empresa privada, no sería factible. 

La opción de un mirlo blanco de fuera, que tenga buena sintonía dentro del Partido Popular de Galicia, buena relación cordial con Louzán y que pueda abrir otra etapa generacional cobra enteros porque es una federación con mucho poder económico, mediático, político y evidentemente deportivo. Esta opción gana enteros, quedando descartadas personas de dentro de la estructura actual.  Se buscaría un conocimiento del fútbol gallego, perfil de consenso, con capacidad de gestión y liderazgo, a la vez que pueda aunar las diferentes sensibilidades federativas y políticas. 

La otra vía que por ahora solo se dio a través de algunas llamadas, podría ser la del Secretario General actual de la Federación Gallega, Diego Batalla visto con buenos ojos, por su cercanía con algunos entornos, por parte del grupo de Valentín Formoso, Presidente de la Diputación de A Coruña e Inés Rey, Alcaldesa de la ciudad. A ellos se sumarían, algunas personas vinculadas al PSOE y al BNG, a través de personas vinculadas a la FEGAMP, al Concello de Vigo y a clubes históricos de la ciudad de A Coruña, Ferrol y algunos de A Mariña de Lugo. 

Las piezas del puzzle se empezarán a mover en breve y los que jueguen mejor podrán hacer jaque mate en una u otra dirección. Atentos al debate norte sur, claves en el proceso para el Mundial 2030 y en el control federativo, con lo que Lugo y Ourense, pueden ser claves en el desatasco. 

Etiquetas
Comparte éste artículo
No hay comentarios