El Equipo contra la Ciberdelincuencia de la Guardia Civil de A Coruña (Equipo @Coruña) ha desarticulado un grupo criminal asentado en A Coruña dedicado a la captación de “mulas económicas” para el blanqueo de capitales procedentes de diversos delitos de estafa tecnológica, entre los que se incluyen vishing y smishing bancario, estafas de “hijo en apuros”, hackeo de cuentas de WhatsApp y fraudes en compraventa de vehículos, entre otros.
La operación, denominada AMURART, ha culminado con la detención de tres personas y la investigación de otras cuatro en las localidades coruñesas de A Coruña, Arteixo, Muros y Negreira. A los implicados se les imputan delitos de estafa, blanqueo de capitales, falsedad documental y pertenencia a grupo criminal.
El grupo criminal tenía como objetivo principal la comisión reiterada de estafas tecnológicas para obtener beneficios ilícitos que, posteriormente, eran blanqueados mediante un complejo entramado financiero. En el periodo investigado, los beneficios obtenidos ascienden a 56.377 euros.
Para ello, los integrantes del grupo utilizaban cuentas bancarias denominadas “cuentas puente”, abiertas con datos personales facilitados por las “mulas económicas”. Estas personas, conscientes de la ilicitud de sus actos, entregaban su documentación y acceso a cuentas bancarias a cambio de una compensación económica. En algunos casos, las mulas participaban activamente utilizando las cuentas y tarjetas; en otros, cedían el control de las mismas a los líderes del grupo.
Entre los detenidos destacan los dos principales reclutadores de mulas, de 23 y 31 años, quienes cuentan con numerosos antecedentes por delitos similares cometidos en otras provincias y han sido vinculados a otras operaciones de estafa llevadas a cabo por la Guardia Civil de A Coruña.
Ámbito nacional de la operación
La investigación se inició tras la denuncia de varias víctimas en diferentes puntos del territorio nacional, incluyendo Coria y Navalmoral de la Mata (Cáceres), Almogía (Málaga), Camargo (Cantabria), Íscar (Valladolid),
Villalpando (Zamora), Cartagena (Murcia), Torrent (Valencia), Mahón (Illes Balears) y Muros (A Coruña). Estas estafas han generado un perjuicio económico total de 60.377 euros.
Durante las primeras detenciones, se constató que las mulas económicas habían facilitado voluntariamente su documentación personal a cambio de dinero a una pareja de conocidos de su entorno social, quienes posteriormente utilizaban estos datos para crear cuentas bancarias. A través de estas cuentas, el dinero de las estafas era transferido, retirado en cajeros o desviado a otras cuentas puente, dificultando la labor policial de identificación de los autores materiales de los fraudes.
La operación AMURART sigue abierta, centrada en identificar los escalones superiores de la organización criminal, responsables materiales de los delitos de estafa tecnológica.
Las diligencias instruidas por la Guardia Civil, junto con los detenidos, han sido puestas a disposición del Juzgado de Guardia de Negreira, donde se llevaron a cabo las detenciones de los principales reclutadores.