A poco más de dos años de que cada uno de los partidos políticos confeccionen sus listas, hay una serie de batallas en las que estará en juego principalmente el Ayuntamiento de Lugo y la Diputación.
Empezando y acabando precisamente la provincia por la capital. A día de hoy la batalla es el PP de Elena Candia contra el binomio que conforma el Gobierno Municipal, el PSOE de Paula Alvarellos y el BNG de Rubén Arroxo, donde en función del censo, la guerra se irá a 25 o a 27 concejales. La mayoría absoluta puede estar en un puñado de votos con una serie de factores claves a tener en cuenta, como por ejemplo, la confección de las listas electorales. Los socialistas tienen a varias personas de salida por razones de edad y los reemplazos no parecen para nada sencillos, mientras que los nacionalistas, encabezados por Rubén Arroxo, tirarán una vez más de continuidad. Más incógnitas presenta la lista de los populares, en la que los votos personales pueden ser fundamentales y donde, a buen seguro, se harán importantes cambios en la lista, pasando a formar parte de ella, algún fichaje externo y otras personas del círculo cercano a Elena Candia.
Inversiones de la Xunta en Lugo ciudad
El papel de la Xunta puede ser fundamental, con la presencia continua del presidente Rueda y de Conselleiros en la ciudad de las Murallas, como el pasado viernes, con hasta tres miembros del Consello da Xunta. La estrategia pasa por ser conseguidores de proyectos importantes para Lugo, bajo el patrocinio de la Delegación en Lugo y de la propia Elena Candia, lo cual tienen que hacer llegar a los ciudadanos.
Las «patatas calientes», como la de Coeses y otras que puedan llegar hasta el 2027, pueden ser importantes en la partida y perjudicar a los populares La Xunta si que debe poner remedio inmediato en Lugo a Sanidade, con problemas diarios en la gestión, lo que genera un importante desgaste a los populares, sobre todo, en el tema de Dependencia. En Educación, los nacionalistas se hacen con más fuerza y pueden seguir ganando enteros, en un caladero de votos donde la administración autonómica, no reacciona hasta el momento a pesar del importante desgaste político y ciudadano que está sufriendo.
La peatonalización del centro, el ansiado Plan Paradai, el centro de salud del Sagrado Corazón, la creación o remodelación de varias instalaciones deportivas o el importante impulso de la Xunta en Vivienda en la ciudad, pueden ser otros de los factores que decanten la balanza.
Altri, una bomba de relojería
La posible ubicación de la planta de Altri en Palas de Rei, es una apisonadora que desgasta al PP, con un PSOE-PSdeG indolente, sumido en la ambigüedad, tratando de ponerse de lado a expensas de lo que diga el Gobierno de Sánchez, con el BNG tratando de sacarle provecho a la situación, intentando monopolizar la situación.
Partido judicial de Lugo
La plaza de Sarria, con presencia diaria de la Xunta allí, puede ser clave, teniendo en cuenta la más que probable retirada de Claudio Garrido, por razones de edad, con lo que los populares podrían ganar votos en los actuales votantes de los camiñantes, que podrían llegar para conseguir un nuevo diputado en el partido judicial de Lugo.
A Mariña
Con el juego político de Viveiro, que en una nueva batalla ahora acerca a los populares a la Alcaldía, con un compromiso de inversiones realistas y con un BNG, totalmente destructivo en la ciudad del Landro, un posible cambio en la alcaldía puede agitar la comarca con dos ayuntamientos claves, el de Burela con cierta estabilidad en lo mediático, pero poca gestión real y el de Foz, en la más profunda inoperancia. Esos y otros movimientos podrían dar pie a que el último diputado volara a favor de los populares, sin olvidar que, Tomé posee la llave del cofre del tesoro para invertir la Diputación en infraestructuras y potenciar obras en diversos ayuntamientos donde tienen real asiento, esas inversiones pueden decantar el voto a uno u otro lado. La fragmentación del PSdeG puede pasar factura electoral y provocar la aparición de grupos independientes en diversos ayuntamientos de la provincia de exsociaistas, que resten votos a las listas del PSdeG.
¿Y si sale una lista independiente?
Es la gran pregunta e incógnita en muchos procesos electorales con lo que en función de los movimientos patrocinados por Manolo Martínez en el partido judicial de Lugo y con un candidato de cierto tirón en Lugo, aprovechando la división de los de Gómez Besteiro y José Tomé, no se antojan difíciles los 5500 votos con los que garantizar un diputado en la Diputación y quien sabe si es concejal 25 o 27 en Lugo. Dos años en los que la partida está en juego y donde especialmente las decisiones de los populares con un mayor control debido a la Xunta, con un liderazgo claro en Elena Candia y con una dinámica ascendente, pueden hacer que cambie el color en la ciudad. Rubén Arroxo es el valor en alza del BNG, cada vez calando más en la juventud, un político que en nada se parece a los clichés del los nacionalistas, lo que le granjea simpatía entre los más jóvenes lucenses, eclipsando con su presencia y gestión municipal a la alcaldesa Paula Alvarellos.
En la provincia, Tomé en rampa de salida, pendiente de algún asunto que puede salpicar su presidencia, con ajustes internos, para buscarle el relevo en la Diputación, aunque no es lo mismo para la presidencia que para la portavocía de la oposición.