Trump avanza su agenda America First. Por James Nava

Se podrá estar de acuerdo o no con la personalidad o las políticas de Donald Trump, pero no cabe duda alguna de que es el presidente más trabajador en décadas y que está avanzando su agenda America First de forma muy eficiente. La semana pasada nos deja a los grandes medios colapsando ante el empuje de Trump y con el estado profundo tiritando ante sus medidas efectivas. El establishment está ya en pánico mientras el presidente cumple su promesa de desmantelar la burocracia irresponsable y no elegida que ha mantenido a Estados Unidos como rehén durante décadas. Por supuesto, la izquierda y esa prensa vendida a los intereses corporativos y socialistas lo llama una «crisis constitucional» porque su tren para hacerse ricos está descarrilando. Ya vimos cómo la transparencia de la agencia USAID desveló cómo más de 6.000 periodistas y 700 medios en todo el mundo fueron sobornados y comprados de una u otra manera para divulgar la agenda progre woke y las políticas socialistas. Trump tiene ya la suficiente riqueza como para estar blindado ante chantajes y sobornos. Él fue elegido para poner a Estados Unidos en primer lugar, limpiar el estado administrativo como lo está haciendo y devolver el poder al pueblo. El Estado profundo está abocado a su fin y ninguna histeria mediática detendrá este proceso imprescindible para salvar Estados Unidos. 

Los demócratas y la izquierda mediática están furiosos porque el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) del presidente Trump y Elon Musk está exponiendo el despilfarro, la corrupción y el fraude de los demócratas. Con ayuda de sus jueces aliados amenazan con cerrar el gobierno sólo para detener las auditorías y este proceso de transparencia. Para ellos, no se trata de la financiación y racionalizar el gasto federal, sino de proteger la corrupción en la que están envueltos. Por fortuna, los republicanos controlan la Cámara de Representantes, el Senado y la Casa Blanca, y hay suficientes jueces sensatos, por lo que no nos dejaremos intimidar ni derrotar. Es evidente que el dinero de los contribuyentes deber ir a los estadounidenses y no a los burócratas que lo malgastan. La acción del gobierno de Trump refleja que el desmantelamiento del pantano burocrático de corrupción ha comenzado oficialmente. Los recortes que vamos conociendo en todos los departamentos, son sólo el primer paso en una guerra muy necesaria contra el despilfarro. Por tomar un ejemplo, durante décadas, el Departamento de Educación se ha convertido en una burocracia masiva, canalizando miles de millones de dólares hacia una administración inflada, adoctrinamiento izquierdista y programas que han debilitado activamente el sistema educativo de Estados Unidos. Esa era ha terminado. El DOGE de Elon Musk ha recortado 982 millones de dólares al Departamento de Educación que se estaban malgastando. Los profesores izquierdistas, los sindicatos de docentes y los burócratas del estado profundo están en pánico, y es bueno que así sea. Se acabó su adoctrinamiento y despilfarro. Durante años, el Departamento de Educación ha impulsado agendas de izquierda radical mientras los estudiantes estadounidenses se quedaban atrás del resto del mundo en matemáticas, lectura y ciencias. Trump está restaurando la cordura y el sentido común: está reduciendo el gasto innecesario, la extralimitación federal y poniendo la educación nuevamente en manos de los padres y las comunidades locales. Esto es sólo el principio. El Estado profundo se enfrenta a más reformas y pronto otras agencias seguirán este camino. 

Para seguir esta lucha, Trump ha ampliado la autoridad de Elon Mask en DOGE con una nueva orden ejecutiva, asegurando recortes aún más profundos y una revisión a gran escala de las agencias federales. Su misión es eliminar el despilfarro, desmantelar programas innecesarios y lograr una verdadera rendición de cuentas ante un gobierno que ha estado fuera de control durante demasiado tiempo. Como prueba evidente de la necesidad de estas medidas están los 2,7 billones de dólares en pagos gubernamentales fraudulentos que han sido puestos al descubierto. O la sorprendente anomalía en la base de datos de la Seguridad Social, que ha revelado que más de 25 millones de personas figuran como mayores de 100 años, y algunos registros incluso sugieren edades que superan la edad de la Constitución de Estados Unidos. El fraude es evidente. Los datos oficiales de la Oficina del Censo de Estados Unidos contrastan con estas cifras, señalando que sólo unos 101.000 estadounidenses eran centenarios en 2024. Esta discrepancia evidencia las ineficiencias dentro de la Administración del Seguro Social, y el despilfarro gubernamental, especialmente en los programas de prestaciones sociales, lo que plantea preguntas sobre cuántos de estos registros podrían representar a «beneficiarios fantasma» que aún reciben prestaciones.

Los ciudadanos deberían preguntarse por qué la mayoría de los medios silencias esta información. Son verdaderos cómplices de la corrupción y se entiende el por qué de sus ataques furiosos contra el presidente Trump y Elon Musk. Hay una lista muy larga de fraudes y abusos que DOGE identifica a diario. Esta revelación de la mala gestión financiera masiva de los demócratas pone de relieve un problema importante en el gasto público. La escala del fraude, que equivale a billones de dólares de los contribuyentes, exige atención y acción inmediatas. ¿Por qué esto, que es de la máxima gravedad, no está en los titulares de la prensa y los medios? Ya sabemos la razón. Trump está poniendo sobre la mesa la necesidad de una mayor y mejor supervisión sobre el gobierno.

Otras de las actuaciones relevantes del presidente Trump es la reforma de los servicios de inteligencia, que hacía más falta que el comer y el respirar. Devin Nunes es la figura clave en la exposición de la mala conducta del FBI de Biden y lidera la estrategia de inteligencia. Nunes se destacó al destapar la mentira de la comunidad de inteligencia al servicio de Obama y Biden sobre la colusión con Rusia, y ahora será el presidente del Consejo Asesor de Inteligencia de Trump. Este nombramiento acertado indica un fuerte impulso hacia la transparencia y la rendición de cuentas en las operaciones de inteligencia, en línea con la agenda America First. Con Nunes al mando, conocido por su firme denuncia a lo que él llamó la mentira de la colusión con Rusia, se espera una reforma significativa y urgente de la comunidad de inteligencia. La nueva junta directiva deberá afrontar el actual panorama de la seguridad nacional.

De forma paralela, la nominada de Trump como directora de inteligencia nacional (DNI), Tulsi Gabbard, fue confirmada por el Senado y juramentada en el cargo. Con ella ha llegado la hora de documentar los estándares analíticos; detener las filtraciones de inteligencia; reducir redundancias y problemas de funcionamiento; y unir a la comunidad de inteligencia detrás de su misión principal, que es mantener a Estados Unidos seguro. La confirmación de Tulsi Gabbard como Directora de Inteligencia Nacional resalta el compromiso del presidente Trump de salvaguardar la seguridad de Estados Unidos y garantizar que las operaciones de inteligencia sigan enfocadas en proteger a nuestra nación y al pueblo estadounidense.

La acción exterior es importante para el presidente Trump, que ha heredado un auténtico caos de la Administración Biden. Lo más destacado de su política internacional, es el inicio de las negociaciones para poner fin a la guerra entre Rusia y Ucrania. Un proceso de paz que Trump ha impulsado después de su larga conversación telefónica con el presidente Vladimir Putin la semana pasada. Ambos abordaron numerosos temas críticos, entre ellos Ucrania, Oriente Medio, las políticas energéticas y el impacto global de la inteligencia artificial. Los dos líderes reconocieron las fortalezas de Estados Unidos y Rusia y los beneficios potenciales de la cooperación, enfatizando la urgente necesidad de detener el devastador conflicto en Ucrania. Se comprometieron a adoptar soluciones prácticas y alejadas de dogmatismos. El objetivo es lograr una solución rápida y pacífica a la guerra, que ya ha dejado miles de muertes. Trump ha encargado a un equipo negociador de alto nivel integrado por Rubio, Ratcliffe, Waltz y Witkoff que dirija las negociaciones y lideren el proceso de paz. Además, como parte del deshielo diplomático, Trump invitó a Putin a visitar Estados Unidos y Putin invitó a Trump a visitar Rusia. Una relación amistosa, de respeto y equilibrada entre ambas naciones es garantía de paz y prosperidad en el mundo. La acción de Trump señala un punto de inflexión en este prolongado conflicto bélico y reconfigurará las relaciones internacionales. El diálogo abierto por Trump no sólo pondrá fin al devastador conflicto en Ucrania, sino que también impulsará una cooperación más amplia entre Estados Unidos y Rusia en cuestiones globales muy importantes. 

Trump siempre preserva los intereses estadounidenses, por eso es crucial su propuesta a Ucrania para obtener 500.000 millones de dólares en tierras raras a cambio de obtener ayuda militar y de inteligencia. Esto podría transformar las relaciones entre Estados Unidos y Ucrania y desafiar el dominio de China en el sector de las valiosas tierras raras, del petróleo y el gas. Este acuerdo propuesto representa un enorme giro estratégico y plantea el objetivo de asegurar minerales vitales para Estados Unidos y al mismo tiempo garantizar el apoyo continuo a Ucrania. 

Con el presidente Trump entramos en una nueva fase de realismo, optimismo y estabilidad mundial que pondrá un rápido fin a la guerra y que salvará innumerables vidas. Las implicaciones irán desde beneficios económicos hasta las estrategias geopolíticas, reduciendo la dependencia de China para estos recursos críticos. Este enfoque innovador para la concesión de ayuda internacional y la adquisición de recursos influirá en las alianzas globales y la industria tecnológica. 

Entretanto, en el ámbito interno, la otra prioridad, la seguridad fronteriza ya es un éxito. Los inmigrantes ilegales están desistiendo de llegar. El impacto del aumento de las operaciones de control de inmigración ha provocado que los cruces de ilegales disminuyan en un 96% respecto al año pasado y los arrestos en el interior del país por parte de ICE han aumentado más del 137%, según datos de Homeland Security. Los arrestos de extranjeros con condenas penales se han duplicado. Los arrestos de miembros de pandillas de inmigrantes ilegales también se han duplicado. Nuestras calles y comunidades son mucho más seguras ahora. Ahora que menos inmigrantes ilegales intentan cruzar, la presión sobre los recursos fronterizos, las comunidades locales y los refugios ha disminuido significativamente.

En suma, Donald Trump sigue avanzando en la aplicación de su agenda America First. que votamos y respaldamos más de 77 millones de ciudadanos. No olvidemos que nos enfrentamos a una deuda de 36 billones de dólares y necesitamos reducir el despilfarro, conseguir más eficiencia y hacerlo rápido. Trump está logrando el cambio real que los votantes pedimos en las elecciones. 

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