@jsuarez02111977
Chuck Norris cumple 85 años. O eso dice el calendario, porque el tiempo es un invento para los débiles y Chuck Norris solo mide su vida en patadas giratorias ejecutadas. Y según los cálculos, ya ha dado las suficientes como para resetear la historia de la humanidad tres veces.
Pero aquí seguimos, porque Chuck Norris es misericordioso. Podría habernos exterminado en cualquier momento, pero ha decidido dejarnos vivir… de momento.
La única certeza en este mundo
Tú puedes dudar de todo. Del amor, de la política, de la existencia de vida extraterrestre. Lo único de lo que no puedes dudar es de Chuck Norris. Dudar de Chuck Norris es estadísticamente la segunda causa de muerte en el mundo. La primera es recibir una de sus patadas en la cara.
El resto de actores de acción tienen músculos, entrenamiento y dobles de riesgo. Chuck Norris tiene una mirada. Y con eso le basta. Cuando se enfrenta a un ejército de narcotraficantes, terroristas o ninjas con metralletas, no corre ni se esconde. Se planta con las manos en la cintura y espera a que la cordura haga su trabajo. Porque, seamos sinceros, ¿quién en su sano juicio ve a Chuck Norris y decide seguir adelante con su plan?
Si alguna vez ha habido una pelea en la que Chuck Norris ha salido perdiendo, es porque decidió que su adversario merecía vivir unos minutos más.
El único hombre que desafió a Dios y le ganó
Se dice que Chuck Norris una vez visitó el Vaticano y, después de hablar con el Papa, Dios se convirtió al chucknorrismo. Porque si alguien tiene el poder de caminar sobre el agua, multiplicar los panes o hacer milagros, ese es Chuck Norris.
Dios creó el mundo en seis días y el séptimo descansó. No porque estuviera cansado, sino porque Chuck Norris le dijo: “Ahora déjamelo a mí.”
Un icono de acción sin necesidad de actuar
Schwarzenegger tuvo que ir al gimnasio veinte años. Stallone necesitó cinco películas para convencer a la gente de que sabía pegar. Van Damme se pasó media vida abriéndose de piernas en dos camiones en marcha. Chuck Norris nació, se puso una camisa tejana, y con eso bastó para que todo el mundo supiera que no se le toca los cojones.
Mientras otros actores de acción pasan por coreografías y repiten tomas hasta que les sale bien, Chuck Norris no ensaya. Porque la primera toma siempre es la buena. Y la segunda no existe, porque la cámara se rompe del impacto de su presencia.
De hecho, las películas de Chuck Norris no tienen guion. No hay director, ni actores secundarios, ni diálogos. Solo hay una cámara grabando lo que él decida hacer ese día.
Y si no gana un Oscar es porque los Oscars tienen miedo de que si lo nominan, él decida ir a recogerlo en persona.
Feliz cumpleaños (por si acaso)
Hoy Chuck Norris cumple 85 años. O 85 siglos. O el tiempo que él quiera. Nadie lo sabe con certeza, porque los calendarios evitan mirarlo directamente para no convertirse en polvo interestelar.
Podríamos no felicitarle, pero no somos idiotas. Así que aquí estamos, deseándole un feliz cumpleaños con todo el respeto, la admiración y, sobre todo, el miedo que merece.
Porque si hay algo peor que olvidar su cumpleaños, es que Chuck Norris te lo recuerde personalmente.