RC Deportivo. Un equipo sin fútbol, un club sin proyecto

Después del último fracaso del equipo deportivista en su duelo frente al último y desahuciado Cartagena, los objetivos del club ya han quedado perfectamente marcados: permanencia en la división de plata y cuanto antes (transmitido por el presidente a la plantilla en una de esas cenas de los jueves).

No eran pocas las voces que clamaban por un play off e incluso un hipotético ascenso. Más de carambola que por otro motivo. Porque motivos que justifiquen ilusiones tan banales brillan por su ausencia.

La propiedad sigue muda para transmitir cuál es su proyecto empresarial para el club deportivista. Es decir, en algún momento y en algún foro adecuado, deberán explicar la hoja de ruta para su gestión en el club: plazos para posible ascenso, inversiones en futbolistas de nivel y, como tema principal, posibilidades de venta del club a potenciales adquirentes (aspecto que chirría bastante en la planta noble del banco).

Hasta la fecha, ninguna comunicación se nos ha remitido sobre estos aspectos. Otras derivadas del “show business” sí tienen bastante eco en los foros y redes sociales blanquiazules. Pero de lo que interesa al socio, nada de nada. Y así, la situación da que pensar.

Porque, a lo peor, resulta que no hay nada detrás del gran paraguas bancario. Alguien dirá que hay muchos profesionales fichados de las más prestigiosas escuelas universitarias. Y que eso, más temprano que tarde, tiene que derivar en éxitos notorios. Pero hasta la fecha, nada hemos visto. Y lo que es peor, tampoco se atisba que vayamos a verlo.

La última “acción” de la propiedad tampoco ha sido explicada. Cerrar la emblemática sede social de Plaza de Pontevedra y bunkerizar la ciudad deportiva de Abegondo solo puede conducir al alejamiento de la cada vez más cansada hinchada blanquiazul.

Tal vez, sea este el verdadero objetivo de la propiedad.

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