La alcaldesa de Antas de Ulla, Pilar García Porto, explicará en el pleno municipal la grave situación financiera del consistorio, con una deuda de 1,5 millones de euros heredada del anterior gobierno de Javier Varela. Una de las deudas más preocupantes es la contraída con la empresa Advon SL (antes Galitec Desarrollos Tecnológicos SL), que asciende a 170.372,42 euros.
Esta deuda se originó en 2017, cuando el gobierno de Varela no pagó las obras realizadas en el campo de fútbol municipal de Castro Seoane. La empresa presentó una demanda y, en 2021, el ayuntamiento fue condenado a pagar la deuda con los intereses y las costas del proceso, duplicando el importe inicial de las obras.
Según García Porto, Varela se comprometió a pagar la deuda en varias cuotas, pero incumplió el acuerdo. “A pesar de nuestras reuniones e intentos de renegociar la deuda, la entidad no mostró voluntad de seguir negociando y continuó por la vía legal”, lamenta el alcalde.
García Porto califica de «administración desleal e irresponsable» la gestión del anterior Gobierno, que endeudó al Ayuntamiento y perjudicó gravemente a los vecinos. «Desde que empezamos a gobernar en 2023, hemos pagado 170.000 euros de la deuda contraída por el anterior ejecutivo y estamos al corriente de gastos corrientes, pero tenemos muchas limitaciones por la situación heredada», explica.
Además de la deuda con Advon SL, el Gobierno de García Porto detectó que se desviaron 816.000 euros de fondos europeos destinados a la Casa da Cultura para el pago de facturas y que quedaron sin pagar 341.072,63 euros de la luz.
“Todo esto hace que la política del ayuntamiento esté dictada por sentencias judiciales, poniendo a todo el municipio en una situación muy complicada en la que los vecinos son los que más sufren”, denuncia la alcaldesa
Pese a las dificultades, García Porto reafirma la voluntad del consistorio de trabajar para que la situación heredada afecte lo menos posible a las inversiones y servicios municipales.