Tras examinar las siete zanjas abiertas en la parcela, el equipo de arqueólogos dirigido por Emilio Ramil confirma la inexistencia de restos en esa área
Siete zanjas de veinte metros de largo por dos de ancho, abiertas en distintos puntos de la parcela propiedad de la Fundación Juana de Vega y la Sareb, a la espalda de la piscina del Castrillón, y el trabajo desarrollado en ellas por un equipo de arqueólogos dirigido por Emilio Ramil han permitido confirmar la inexistencia de restos arqueológicos en ese subsuelo. La prospección tenía por objeto averiguar si bajo esa superficie podría continuar algún resto que completase lo hallado en 2014 cuando se realizaron las obras de apertura de las calles Casanova de Eirís y Avenida de la Concordia y que derivó en la inclusión de este yacimiento, bautizado como Yacimiento Castrillón, en el Plan Básico Autonómico.
El operativo ahora rematado con resultado negativo fue autorizado por la dirección xeral de Patrimonio Cultural de la Xunta de Galicia y contratado por la Junta de Compensación Parque de Oza. Tras la limpieza de las ocupaciones precarias que existían en el solar se procedió a la apertura de las catas, su estudio y, finalmente al rellenado de las mismas para reponer la parcela a su estado inicial. Ahora, tras este estudio negativo, la manzana quedará desprotegida a efectos de edificación. No obstante, y según explican los técnicos responsables del ámbito, cuando se inicien las obras, en la fase inicial de desmonte se contará igualmente con un arqueólogo para descartar al cien por cien la existencia de resto alguno.
El futuro desarrollo urbanístico de la zona, impulsado por esta Junta y esbozado en ese convenio inicial pendiente de aprobación por parte del Ayuntamiento de A Coruña una vez analizadas e incorporadas las alegaciones vecinales, había reservado como zona verde una amplia área en la parcela en cuestión.
Pequeños propietarios a la espera de ejercer sus derechos
Es de destacar que buena parte de los propietarios del suelo que compone ese ámbito urbano pendiente de desarrollar y que integran la Junta de Compensación del API H9.01 son particulares y vecinos de la zona –dueños de algo más del 50% de los terrenos y derechos edificatorios- a los que se suman Aliseda, la Fundación Juana de Vega, la Sareb y el propio Ayuntamiento de A Coruña. Todos ellos cedieron hace ya muchos años los terrenos que hoy ocupa el Parque de Oza, las calles abiertas y el solar en el que se asienta el complejo deportivo del Castrillón, mientras siguen a la espera de que se les permita ejecutar sus derechos edificatorios, contemplados en ese convenio que confían vea la luz verde pronto.