Ucrania y la Teoría del Heartland

Analista

La guerra de Ucrania se explica en gran medida bajo la Teoría del Heartland, formulada por el geógrafo británico Halford Mackinder en 1904. Esta perspectiva de la geopolítica clásica postula que quien controle el «Pivote del Mundo» o Heartland (la masa continental de Eurasia, dominada históricamente por Rusia) tendrá los recursos necesarios para dominar la «Isla Mundial» (Eurasia y África) y, en última instancia, el mundo entero y desde este punto de vista, el conflicto en Ucrania ilustra perfectamente varios pilares de esta teoría y de la geopolítica tradicional.

 El choque entre el poder terrestre y el poder marítimo 

Mackinder dividía el mapa estratégico global en dos grandes fuerzas:

Las potencias marítimas (Rimland / potencias costeras), lideradas históricamente por el Reino Unido y posteriormente por los Estados Unidos y la OTAN cuya estrategia se basa en el comercio internacional, el control de las rutas marítimas y el anillo de contención (bloquear la expansión de las potencias del centro euroasiático).

La potencia terrestre (Heartland): Representada por la Federación Rusa. Al ser un territorio inmenso, rico en recursos pero rodeado de llanuras desprotegidas, su obsesión histórica ha sido la profundidad defensiva y el acceso a mares cálidos.

Ucrania como el «Estado tapón» estratégico

La teoría geopolítica clásica sostiene que existen zonas de transición o áreas de fricción (el Rimland de Nicholas Spykman) que rodean al Heartland y Ucrania sería la puerta de entrada al corazón de Rusia.Ucrania funciona tradicionalmente como un «colchón de seguridad» o Estado tapón por lo que para el Kremlin, la expansión de la OTAN y de la Unión Europea hacia sus fronteras históricas (Ucrania, Georgia) sería un intento de las potencias marítimas de cercar, asfixiar y penetrar el Heartland. Para EE. UU. y sus aliados occidentales, mantener una Ucrania soberana, democrática y alineada con Occidente impide que Rusia reconstruya un imperio euroasiático lo suficientemente fuerte como para desafiar la hegemonía global.

La actualización del axioma de Mackinder

El axioma más famoso de Mackinder decía: «Quien gobierne Europa del Este dominará el Heartland», por lo que perder la influencia política y militar sobre Kiev significa para Rusia quedar vulnerable en su flanco occidental y perder el control sobre los flujos energéticos y las llanuras del norte de Europa que históricamente han conectado su territorio con el resto del continente.

La Teoría del Heartland predice que el conflicto en Ucrania será crónico, largo y extremadamente difícil de resolver pues desde la perspectiva de la geopolítica clásica, no estamos ante una disputa fronteriza ordinaria que pueda arreglarse firmando un tratado común, sino ante una colisión tectónica por el equilibrio del poder mundial.

¿Es Ucrania un tablero «de vida o muerte estratégica»?

Para Rusia, permitir que Ucrania se consolide permanentemente en el bloque occidental (Rimland) equivale a perder definitivamente su profundidad defensiva y su estatus de superpotencia global y para Estados Unidos y la OTAN, dejar que Rusia absorba Ucrania significaría abrir una brecha insostenible en la arquitectura de seguridad europea y dar vía libre a la hegemonía rusa sobre el Heartland, por lo que para ambas partes el tablero es «de vida o muerte estratégica».Asimismo, al ser un choque que involucra de forma indirecta la capacidad industrial y financiera de las mayores economías occidentales contra los inmensos recursos territoriales y energéticos de Rusia, el conflicto muta en una guerra de desgaste madura y el factor decisivo sería qué economía se agota primero.

Posibles finales del conflicto 

 Congelamiento:

Un escenario muy probable es que el conflicto no termine con un tratado de paz, sino con un armisticio o alto el fuego técnico que trace una línea de demarcación militarizada. El conflicto político de fondo seguiría existiendo (como entre las dos Coreas), pero los combates a gran escala se detendrían por el puro agotamiento militar de ambos ejércitos.

Fatiga Occidental o el Cambio Político: Las potencias marítimas dependen de la voluntad política de sus democracias y presupuestos públicos por lo que uno giro drástico en la política exterior de EE. UU. o fracturas en la Unión Europea podrían forzar a Ucrania a aceptar una pérdida territorial a cambio de garantías de seguridad truncadas.

Etiquetas
Comparte éste artículo
No hay comentarios