Una potente explosión ha ocurrido en la mañana de hoy en la mina de Cerredo, ubicada en el concejo de Degaña, al suroccidente de Asturias, dejando un saldo inicial de 2 fallecidos, varios mineros heridos y, según las primeras informaciones, al menos tres personas atrapadas en el interior de la explotación.
El incidente, cuyas causas aún se desconocen, se produjo a primera hora de la mañana, generando una gran alarma en la zona y movilizando de inmediato a los servicios de emergencia. Hasta el lugar de los hechos se han desplazado efectivos de Bomberos del Principado de Asturias, varias ambulancias, equipos sanitarios y agentes de la Guardia Civil, quienes trabajan arduamente en las labores de rescate y atención a los afectados.
Según fuentes locales, al menos hay dos personas fallecidad y siete han resultado heridas de diversa consideración. Dos de los heridos, con pronóstico grave, han sido evacuados de urgencia a centros hospitalarios de León, mientras que otros dos están siendo atendidos en el exterior de la mina por los servicios sanitarios desplegados en la zona.
La principal preocupación en estos momentos se centra en los mineros que permanecen atrapados a varios metros de profundidad. El Servicio de Emergencias del Principado de Asturias (SEPA) ha activado su equipo de rescate, incluyendo un helicóptero medicalizado. Asimismo, otro helicóptero se ha encargado de trasladar a la Brigada de Salvamento Minero, especializada en este tipo de situaciones, para que se sume a las tareas de rescate. También se ha movilizado una unidad canina para colaborar en la localización de los trabajadores atrapados.
La delegada del Gobierno en Asturias, Adriana Lastra, ha confirmado el incidente y ha asegurado que se están poniendo todos los medios necesarios para atender la emergencia y rescatar a los mineros. Se espera que en las próximas horas se puedan ofrecer más detalles sobre el estado de los afectados y los avances en las labores de rescate.
Este suceso revive la preocupación por la seguridad en el sector minero, un pilar histórico de la economía asturiana que, a pesar de los avances en prevención, sigue enfrentándose a riesgos inherentes a la actividad. La comunidad local se mantiene en vilo, a la espera de noticias sobre el destino de los mineros atrapados y la evolución de los heridos.