El recogimiento y la devoción marcan el traslado de la Virgen de la Soledad en Alcalá del Río

Todos los años, el viernes anterior al Viernes de Dolores, a eso de las diez de la noche en la localidad sevillana de Alcalá del Río, se produce una procesión muy singular. Se trata del traslado de Ntra. Sra. de los Dolores en su Soledad Coronada, desde su sede, donde recibe sus cultos y rezos en la Real Ermita de San Gregorio de Osset, hasta la iglesia parroquial de Sta. María de la Asunción, para la celebración de los cultos anuales del Septenario de esta .

Es la primera procesión mariana bajo palio en la víspera de la Semana de Pasión. Pero esta Hermandad reviste este mero traslado de regusto clásico y sabor añejo, en una amplia procesión en que nos retrotrae a tiempos pasados. Esta procesión, que cuenta con más de dos siglos de existencia, va acompañada de hermanas soleanas, portando cirios que acompaña a la Stma. Virgen hasta la parroquia, que hace procesión en un recoleto paso bajo palio de cajón, de ocho varales portado a hombros de sus hermanos mediante manigueta, que lucen la túnica nazarena , sin capa con fajín de esparto y peto bordado.

Este paso que aporta, un palio que procede del Siglo XVIII, circula en letras de plata el verso Stabat Mater Dolorosa iIuxta crucem lacrimosa en el interior de las bambalinas.

Esta procesión denominada de «bajada», es por la diferencia de nivel, entre ambos templo, por encontrarse la Real Ermita del Santo Patrón Ilipense, más elevada que la parroquia de la localidad 

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