En el año 2017 una desconocida, sin experiencia y nobel empresa llamada Cobre San Rafael, SL solicita la actualización del proyecto de explotación de la concesión minera San Rafael situada en los ayuntamientos de Touro y O Pino, presentando proyecto de explotación para extracción de cobre, en los terrenos explotados entre los años 70-80 del siglo pasado, con una propuesta que aumenta en unas 400 hectáreas, más de propietarios particulares que se verían expropiados de no llegar a acuerdos de venta de sus tierras.
Manifestación Touro, febrero 2018
Con este anuncio, al igual que sucediera unos años atrás, cuando se intentó enterrar las vacas locas en los terrenos de la mina cerrada, la gente de Touro y O Pino inicia una mobilización sin descanso y con ella el camino de denuncias por los vertidos industriales procedentes de los terrenos sin restauración de la mina, las denuncias por los malos olores continuados procedentes de la planta de tratamiento de residuos, denuncias por sondeos sin los preceptivos permisos en zonas públicas, y un trabajo incesante para presentar alegaciones e informes contra el proyecto; las trabas para acceder a la información y la posición favorable de los alcaldes de estos ayuntamientos a la mina, hizo que la mobilización fuera más intensa y numerosos colectivos se mobilizaran y apoyaran a los vecinos y vecinas.
Al mismo tiempo, se despliega una intensa campaña de ingeniería social por parte del grupo empresarial de la mina que incluye el patrocinio de equipos deportivos, de festejos, el adoctrinamiento en centros educativos de las comunidades afectadas, la creación de una asociación instrumental (astroturfing) para la defensa de los intereses corporativos, y la manipulación de la opinión pública a través de múltiples noticias propagandísticas en medios de comunicación (greenwasing) y continuas referencias a la minería sostenible- verde- vertido cero, cuestiones todas ellas de imposible compatibilidad con una explotación de minera metálica y mucho menos con las actividades económicas de la zona.
La tramitación ambiental fue larga, más de dos años en los que la empresa en todo momento trata de convencer a la Administración de las bondades del nuevo proyecto y de que los impactos de la anterior explotación minera ya no eran significativos a causa de las actuaciones de restauración que habían acometido en los años anteriores a base de residuos de diferentes procedencia mal llamados “tecnosuelos”.
El proyecto contó con una oposición social que ha sido conocida en todo el país y apoyada por numerosas organizacions, liderada por vecinos y vecinas de Touro y O Pino, que no pasó desapercibida, poniendo de relieve de manera constante la ausencia de restauración y la contaminación de las augas, siendo objeto de varias preguntas en el Parlamento Europeo, donde también se tramitaron varias peticiones, así durante una audición parlamentaria celebrada en diciembre de 2021, el proyecto de la mina de Touro fue destacado como ejemplo de malas prácticas[1].
En 2020 se dictó una Declaración de Impacto Ambiental desfavorable y en 2021 llega la resolución de la Administración de minas denegando el proyecto; la Conselleira de Medio Ambiente comunica la DIA negativa el mismo día que lo hacen público a la Presidenta de la Comisión de Peticiones para que procediera al cierre de las peticiones abiertas en el Parlamento Europeo, indicando que el fallo llega después de analizar en profundidad los dos informes emitidos por Patrimonio Natural y Augas de Galicia calificando el proyecto como «desfavorable» e «insalvable». Los demoledores documentos técnicos dejaron a las claras que el proyecto minero comprometía seriamente la calidad de las aguas y la protección de una zona de especial conservación (ZEC).
La Comisión de Peticiones cerró en 2020 las tres Peticiones abiertas – n.° 0386/2018, 1194/2017 y 0174/2018- por las que había autorizado una misión de investigación sobre la problemática de la minería en Galicia y en especial en relación a la mina de Touro, cuando recibió la comunicación de la Declaración de Impacto Ambiental desfavorable para la reapertura de la mina, concluyendo:
“Peticiones 1194/2017, 0174/2018 y 0386/2018.
Según lo indicado por los peticionarios por correo electrónico a la Comisión de Peticiones el 13 de febrero de 2020, la mina de cobre propuesta fue sometida a una evaluación medioambiental de conformidad con la Directiva sobre la evaluación de impacto ambiental (EIA)12, que concluyó con una declaración de impacto ambiental negativa. Por consiguiente, las autoridades competentes no están de acuerdo con el proyecto minero. En cuanto a los efectos medioambientales de las instalaciones mineras abandonadas en Touro, de la información facilitada por el peticionario se desprende que la mina cesó su actividad en 1986 y que las instalaciones asociadas para la gestión de los residuos de extracción se hallan abandonadas desde entonces. A este respecto, la Comisión señala que los residuos depositados en esas instalaciones deben gestionarse sin poner en peligro la salud humana y sin perjudicar al medio ambiente. Además, con arreglo a la Directiva 2006/21/CE13, los Estados miembros deben elaborar y actualizar periódicamente un inventario de las instalaciones de residuos de la minería cerradas y abandonadas que tengan un impacto negativo en el medio ambiente o constituyan una amenaza potencial grave para la salud de las personas o el medio ambiente. Estos inventarios deben ponerse a disposición del público y pueden servir de base para un programa de medidas adecuado”
Después de esta decisión, la misma empresa Cobre San Rafael S.L. anunció que volvería a presentar un nuevo proyecto de similares características, y demanda a la Xunta de Galicia recurriendo la DIA desfavorable ante el Tribunal Superior de Justicia de Galicia.
En Touro y O Pino, los vecinos y vecinas que nos opusimos a la reapertura de la mina, continuamos con nuestra oposición después del cierre en falso de la DIA desfavorable, que no ha saldado las problemáticas que motivaron que acudiéramos a la Comisión de Peticiones, las circunstancias que motivaron la atención de esa comisión siguen sin resolverse, máxime cuando tenemos encima de la mesa un nuevo proyecto de reapertura, ahora con la protección de proyecto industrial estratégico, a pesar de darse la misma situación que motivó la calificación de desfavorable e insalvable.
Vecina y vecinos de la Plataforma veciñal Mina Touro O Pino NON