Sudán: cada 10 segundos, un niño se ve obligado a huir de su hogar por la guerra

Este martes se cumplen dos años del comienzo de la guerra en Sudán. Save the Children advierte de que el país sufre la peor crisis humanitaria del mundo, con 14 millones de niños y niñas que necesitan asistencia humanitaria para sobrevivir, que representan 1 de cada 2 niños del país.

Cada 10 segundos, un niño o una niña se ve obligado a huir de su hogar desde que comenzó el conflicto en Sudán hace dos años, según un nuevo análisis de Save the Children.

Sudán se enfrenta ahora a la mayor crisis de desplazamiento infantil del mundo, con más de 6,5 millones de niñas y niños desarraigados de sus hogares. Actualmente, más de 12,6 millones de personas se encuentran 
desplazadas por el conflicto en Sudán, es decir, una de cada tres personas.

Fátima, de 11 años, es una de esas 6,5 millones de niños y niñas que se vio obligada a huir de su casa en el estado de Al Jazirah, en el centro-este de Sudán, tras unos violentos enfrentamientos en los que una bala atravesó una de las ventanas de su casa.

Esta niña y su familia escaparon a un pueblo cercano, pero los soldados llegaron a su casa y amenazaron con matarlos. Su familia atravesó varios pueblos, enfrentándose a la violencia y la extorsión antes de llegar a 
un campamento de Save the Children en Gadarif. En este campamento, se le proporcionó a la familia alimentos, mantas, colchones y ropa, incluidos pijamas y zapatillas. Fátima ha explicado que «tenía miedo de que nos mataran, pero mi madre me tranquilizó. Cuando llegamos a Gadarif, me sentí feliz porque no se oían ruidos de lucha, sólo paz».

Esta niña asiste ahora a la escuela y al Espacio Amigable para la Infancia de Save the Children, donde participa en las actividades de arte, realiza deportes y participa en juegos estructurados. Estos juegos le ayudan a procesar su trauma, crear resiliencia y recuperar la confianza en sí misma. Su mensaje a otros niños y niñas de Sudán es: «No tengáis miedo; volveremos a casa, como han hecho otros».

La violencia sexual, el arma de guerra en Sudán

En el caos y la violencia de los dos últimos años, en los que se calcula que han muerto 28.700 personas, muchos niños y niñas han quedado separados de sus familias, lo que les ha expuesto a un mayor riesgo de 
ser atacados o explotados. Sólo en el último año, se han denunciado más de 2.686 violaciones de los derechos de la infancia a Save the Children, la mayoría de ellas relacionadas con el asesinato y la mutilación de niños y niñas, el reclutamiento de menores de edad y la violencia sexual contra ellos.

Mariam, de 14 años, fue capturada y violada por un grupo de hombres armados junto con una amiga, que murió más tarde a causa de las heridas. Mariam sobrevivió pero se quedó embarazada. Al enterarse de su embarazo, su familia la obligó a abandonar su hogar, y Mariam dio a luz en condiciones insalubres y sin apoyo. Su hija recién nacida enfermó y murió.

Cuando Save the Children tuvo conocimiento de la situación de Mariam, la organización la brindó atención sanitaria y psicológica y luego trabajó estrechamente con su familia, ayudándoles a entender por qué su hija no tenía la culpa. Hoy, Mariam está de vuelta con su familia.

Mohamad Abdiladif, director de Save the Children en Sudán, ha explicado que «durante dos años, el conflicto y la violencia generalizada en Sudán han causado un inmenso sufrimiento a los niños y niñas. Esto se ha 
convertido en la mayor crisis de desplazamiento de niños y niñas del mundo, pero a pesar de la urgente necesidad, la crisis en Sudán sigue siendo poco denunciada y el mundo no se está dando por enterado».

Foto portada: ©  Una madre con sus dos hijos en el campamento de personas desplazadas en Gadarif, Save the Children.

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