La venta de acciones del CD Lugo a inversores extranjeros: ¿Una amenaza a la Identidad Lucense?

@gonzalogsoto

Diez años han transcurrido desde aquellas palabras de Tino Saqués recogidas por La Voz de Galicia el 13 de marzo de 2015. Entonces, el futuro propietario del CD Lugo se mostraba abierto a compartir su accionariado, lejos de cualquier tentación de «dictadura» deportiva, dejando entrever una gestión compartida y sensible a la idiosincrasia del club. «Si somos los ganadores, no por tener el 58% de las acciones vamos a crear una dictadura. Igual tengo la posibilidad de hacer partícipes de mis acciones a otros. Una mayoría absoluta puede volverse anárquica». O las proféticas del día 3 de diciembre de 2014, en el mismo diario: .»Porque si se vende un paquete tan amplio a una sola persona o sociedad, podría hacer lo que quisiera. Incluso llegado el caso que la gestión fuese por derroteros que perjudicasen al club, los accionistas minoritarios solo tendríamos derecho al pataleo, porque el que tuviese la mayoría de las acciones, el dueño, haría lo que le viniese en gana con el club, que podría acabar en situaciones no deseadas.» Tino Saqués es un gran visionario, dibujó lo que sería su presidencia como accionista mayoritario, el resto de los accionistas solo les quedó aplaudir.

Sin embargo, una década después, aquella promesa se evaporó como el azucarillo en una taza de café caliente, «gobernó» el Club desde la chulería del prepotente, que por ser el propietario, se creía ungido por la sabiduría futbolística. Muchos amagos de venta propalados por amigos xornalistas, desmintiendo tales ventas, para que se hablara del tema y no de la verdad futbolística en la que ha metido al CD Lugo. La realidad actual apunta a una posible venta de las acciones del CD Lugo a inversores extranjeros, una operación que despierta una profunda preocupación en la afición y en la ciudadanía lucense. La sombra de un interés puramente económico, desprovisto de arraigo y compromiso con la ciudad, se cierne sobre el futuro del club.

Las palabras de antaño contrastan drásticamente con la deriva actual. La prioridad parece ser ahora la maximización del beneficio económico de la venta, sin importar el destino final del club o su conexión con la comunidad lucense. Existe el temor fundado de que inversores foráneos, una vez extraído el «jugo» deportivo y económico, puedan desmantelar al CD Lugo, dejando tras de sí un vacío irremplazable en el corazón de la ciudad. En el futbol hay muchas promesas y casi ninguna realidad.

Este escenario plantea una cuestión crucial sobre la identidad del CD Lugo. Durante años, una parte significativa de las acciones del club perteneció al «pueblo de Lugo», vendidas estas al «mejor postor», siendo la empresa local FRISAQUES la que se adjudicó las acciones pertenecientes a la Diputación y el Ayuntamiento. Esta venta garantizaba, en cierta medida, una vinculación del club con su origen y su gente. La posible venta a capital extranjero plantea una amenaza directa a la identidad del equipo, difuminando el profundo sentimiento de pertenencia que lo une indisolublemente a su ciudad. Ante este escenario, surge la incógnita sobre la postura que adoptarán la Diputación y el Ayuntamiento: ¿permanecerán impasibles? Asimismo, resulta pertinente recordar la misiva que Pablo Rivera Capón remitió a FRISAQUES el 24 de febrero de 2017 y cuestionar si obtuvo respuesta.

Ante esta encrucijada, la Diputación y el Ayuntamiento de Lugo tienen una responsabilidad ineludible. Deben hacer valer el sentir de la sociedad lucense y explorar todas las vías posibles para preservar la identidad del CD Lugo. Es fundamental que las instituciones se involucren activamente en el proceso de venta a foráneos, buscando garantizar que cualquier futuro propietario tenga un compromiso real y duradero con la ciudad, su historia y su afición.

La venta de las acciones del CD Lugo a inversores extranjeros no es solo una transacción económica; es una decisión que puede marcar el futuro y la esencia de un símbolo para toda una ciudad. Es hora de que las promesas de ayer no se conviertan en el lamento del mañana, y que la voz de Lugo se escuche con fuerza para proteger su patrimonio deportivo y sentimental.

¿Venta de acciones o especulación?

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