Os presentamos Hilos de vida, de la autora escocesa Clare Hunter, una historia mundial de la costura, el bordado y las personas que han empleado aguja e hilo para hacer oír su voz, y un registro de nuestro patrimonio textil
Hunter replantea la costura como un medio poderoso y político, tejiendo un relato convincente y bellamente escrito de cómo los pueblos marginados a lo largo de la historia han utilizado el lenguaje de la costura, el bordado y los textiles para contar sus historias olvidadas.
Hunter es bordadora, ha cosido desde que era niña. Ha sido fabricante de pancartas, artista textil comunitaria y curadora textil durante 30 años. Es la creadora del espacio Sewing Matters, un proyecto que explora el significado social, emocional y político de la costura.
La costura es un lenguaje visual que las gentes han utilizado desde siempre para comunicar algo sobre sí mismas: su historia, sus creencias, sus oraciones y sus protestas. Para quienes sufren represión o censura, para quienes no saben o no pueden escribir sobre su vida, bordar es la única forma de expresar lo que importa.
Clare Hunter defiende en Hilos de vida que el acto de coser puede convertirse en un vehículo de una autobiografía o testimonio y documentar su origen o destino. Utilizando los motivos como sintaxis, los símbolos y figuras como vocabulario y la disposición de todo ello como gramática, el bordado transmite información y significado de una manera gráfica. Pero lejos de operar como monólogo, se inscribe en una conversación, un diálogo, una correspondencia que solo se completa cuando el mensaje llega y se lee.
Como lenguaje compartido, el bordado transmite mediante técnicas, símbolos codificados, tejidos y colores la historia sin censurar no solo de las mujeres, sino de las personas marginadas por la opresión y los prejuicios. Y quienes la practican, adaptándola a sus circunstancias, inquietudes y culturas, perpetúan tradiciones, valores y percepciones en un mundo donde su influencia se considera demasiado a menudo como superflua: «Una cosa de mujeres».
Hunter se vale de múltiples ejemplos a lo largo de la historia mundial para demostrar que la costura conecta a quien la crea y a quien la interpreta a través del tiempo y el espacio, culturas y generaciones. La autora teje su propia narrativa de la historia universal mientras nos lleva a lo largo de siglos y a través de continentes, para celebrar la belleza y el poder milenario, universal y poco explorado de la costura.
En la Argentina de 1970, las madres organizadas marchaban con pañuelos en la cabeza bordados con las fechas de nacimiento y los nombres de sus hijos «desaparecidos», y en la Inglaterra de los Tudor, cuando la reina de Escocia, María Estuardo, estaba bajo arresto domiciliario, sus bordados llevaban mensajes al mundo exterior.
Desde la propaganda política del tapiz de Bayeux, los soldados de la Primera Guerra Mundial lidiando con el trastorno de estrés postraumático y los mapas cosidos por colegialas en el Nuevo Mundo, hasta la colcha sobre el sida, las historias tejidas de los hmong y los sombreros rosas con orejas de gata de las marchas feministas, la historia está repleta de mujeres y hombres que han utilizado el lenguaje de la costura para reclamarse.
Hilos de vida es una crónica de identidad, protesta, memoria, poder y política contada a través de la costura. Un libro evocador sobre nuestra necesidad de contar, y una defensa de la importancia del bordado como elemento cultural y herramienta para crear comunidad y revindicar identidades diversas que dialogan y tejen redes en todos los sentidos del término.