La firma: El debate urgente del Deportivo: ¿Fracaso o acierto?

La afición del Deportivo celebra, o al menos eso se transmite desde los canales oficiales, la permanencia en la categoría, según la narrativa del club orquestada por el DIRCOM, como un acierto,. No obstante, esta afirmación dista de zanjar la discusión; al contrario, la intensifica, abriendo un debate crucial sobre las ambiciones y la gestión de una institución con la historia y el presupuesto del RC Deportivo.

¿Fue la permanencia el único objetivo realista para un equipo con el tercer límite salarial de la Liga? Esta pregunta resuena con fuerza entre muchos aficionados, quienes consideran esta meta demasiado modesta para un club con las aspiraciones que se le presuponen al Deportivo. Si bien muchos deportivistas abogan por un asentamiento gradual en la categoría tras el ascenso –y quizás no les falte razón–, aunque la la idea de finalizar la temporada entre los seis primeros por límite salarial, planea en el ambiente.

La sensación de «objetivo cumplido» contrasta significativamente con la magnitud de la inversión realizada y las expectativas generadas. Invito a los oyentes de Radio Marca, y a cualquier aficionado al fútbol, a un ejercicio aritmético simple pero revelador: contabilizar los jugadores fichados, los minutos disputados por cada uno y la inversión económica total en estas incorporaciones. El resultado de esta ecuación queda, por supuesto, a criterio del oyente y aficionado. Sin embargo, para mí, el veredicto es inequívoco, fracaso rotundo por parte de la dirección deportiva.

Si la permanencia se ha cimentado principalmente en una quincena de jugadores, la conclusión es ineludible, los responsables de la confección de la plantilla no han estado a la altura. La coherencia profesional, en este contexto, debería impulsarles a presentar su dimisión. La capacidad de identificar talento y construir un grupo competitivo ha quedado lejos de lo esperado, especialmente considerando el considerable músculo financiero del que disponía el club.

Es cierto, la permanencia se ha logrado. El Deportivo continuará una temporada más en su actual categoría. Pero este logro deja un sabor agridulce. Durante las últimas cuatro jornadas, el equipo, lejos de luchar por algo tangible, «navegará en la más absoluta nada». Esta realidad, más allá de la aparente tranquilidad por el objetivo alcanzado, debería ser motivo de profunda preocupación y autocrítica para todos los estamentos del club.

Jugar al pádel con el dueño crea vínculos personales, el RC Deportivo no es un juguete sino el sentimiento de miles de personas, que aunque las soflamas en redes sociales dirigidas por el DIRCOM, traten de enardecer sentimientos, estas duran lo que dura el humo de un cigarrillo. Los deportivistas no somos tontos y queremos que el RC Deportivo sea un referente en el fútbol español, porque desde aquella mítica frase de Escotet pronunciada en enero del 2020. «Nunca habíamos visto una empresa tan escarallada como el Deportivo» en cinco años apenas ha mejorado.

Juan Carlos Escotet, presidente del RC Deportivo, ¿Cuál es el plazo para que el RC Deportivo recupere su identidad futbolística y deje de estar escarallada? La respuesta solo la tiene el presidente.

Comparte éste artículo
No hay comentarios