Un conductor ebrio protagonizó un aparatoso accidente el domingo en Sanxenxo al estrellar su vehículo contra una rotonda. El coche, que circulaba a exceso de velocidad, invadió la glorieta de frente, se subió a la jardinera e impactó contra dos señales de tráfico y una farola, según informó la Policía Local de Sanxenxo. El automóvil no se detuvo hasta unos 200 metros después del punto de impacto.
La prueba de alcoholemia reveló que el conductor dio positivo, arrojando un resultado de 0,77 mg/l en aire espirado. A pesar de los daños, el único ocupante del vehículo se negó a ser atendido por los servicios sanitarios del 061 que acudieron al lugar.
La Policía Local de Sanxenxo colaboró con la Guardia Civil de Tráfico en la gestión del incidente, incluyendo la regulación del tráfico y la asistencia inicial al conductor, al ser los primeros en llegar a la escena.
Fotos: Seguridade Sanxenxo Comisaría de Policía Local