Todos somos CD Lugo: Ganar y ganar para que las calculadoras dejen de funcionar

Mañana toca sachar de verdad, ya no es solo un eslogan, sino una realidad, porque en el mundo del fútbol, hay momentos en los que la lógica se diluye y la emoción lo inunda todo. El CD Lugo se encuentra en uno de esos instantes cruciales. Contra el Amorebieta se juega la categoría y donde cada gol será una bocanada de aire. La consigna es clara y resuena con fuerza en cada rincón de la Ciudad de las Murallas: «Todos somos CD Lugo. Ganar y ganar para que las calculadoras dejen de funcionar.»

Se acabó el tiempo de las cábalas, de mirar resultados ajenos y de depender de otros, aunque evitar el descenso, pase por otros campos, vía calculadora, no es apto para cardíaco, pero será bueno para el Club. La situación exige una única vía, un camino directo hacia la salvación o el objetivo que se persiga: la victoria. Es hora de dejar a un lado las matemáticas complejas y los escenarios hipotéticos. El destino del equipo está en sus propias manos, o mejor dicho, en sus propios pies.

Este lema no es solo un grito de guerra, es una filosofía. «Todos somos CD Lugo» implica que jugadores, cuerpo técnico, Tino Saqués y sus consejeros y, sobre todo, la afición, deben remar en la misma dirección. La unión hace la fuerza, y en los momentos de mayor tensión, el apoyo incondicional desde la grada se convierte en el jugador número doce, capaz de empujar al equipo hasta límites insospechados.

La presión es real, pero también lo es la oportunidad. En este partido, que marcará el devenir del CD Lugo, los jugadores tendrán que demostrar el carácter, la garra y el orgullo de un Club que ha demostrado en innumerables ocasiones su capacidad para superar adversidades. Solo vale la victoria y relegar las calculadoras a un mero objeto de escritorio.

Es el momento de salir al campo con la convicción de que cada balón es vital, cada entrada decisiva y cada ocasión imperdible. Es el momento de la fe inquebrantable, del trabajo incansable y de la creencia absoluta en uno mismo y en el compañero. El CD Lugo tiene ante sí el reto más importante de la temporada, jugarse a cara o cruz la categoría. Y para ello, la fórmula es simple, pero a la vez la más difícil de ejecutar: ganar y ganar. Juan Rodríguez ha preparado a conciencia el partido, tengo fe en el entrenador, es consciente de que se «juega la vida» futbolística, tiene ante sí un gran reto y estoy seguro de que va a salir triunfante, porque mañana, todos somos CD Lugo.

Que el ruido exterior no perturbe el enfoque. Que la única voz que se escuche en el campo del Amorebieta sea la del aliento de los lucenses y sobre el terreno de juego la ambición de los jugadores por el triunfo. Porque cuando el CD Lugo va por delante en el marcador, como esperemos que suceda mañana, las calculadoras, simplemente, dejan de importar.

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