La Didáctica de la Química se reinventa desde Galicia en la Red

El VI Congreso Internacional de Didáctica de la Química, organizado por la Asociación de Químicos de Galicia y celebrado del 22 al 24 de mayo de 2025, sirvió para dejar claro que enseñar química es mucho más que explicar fórmulas: es despertar la curiosidad, fomentar el pensamiento crítico y formar ciudadanos capaces de entender y transformar el mundo que habitan

Por Juan Sanmartín

Docente y coordinador del Congreso Internacional de Didáctica de la Química

La enseñanza de la química vivió uno de sus encuentros más vibrantes y diversos en el VI Congreso Internacional de Didáctica de la Química, celebrado en modalidad virtual a través de la plataforma ZOOM los días 22, 23 y 24 de mayo de 2025. Impulsado por la Asociación de Químicos de Galicia y con la colaboración del Colegio Oficial de Químicos de Galicia, el evento contó además con el apoyo del Grupo de Asociaciones de Químicos (GAQ), la Sociedade Brasileira de Ensino de Química, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el Instituto Politécnico de Santa Rosa Jáuregui (UPSRJ) y la Revista Educación 3.0. Esta suma de esfuerzos dio lugar a una edición marcada por la pluralidad de enfoques, la internacionalización real y un compromiso colectivo por transformar la didáctica de la química.

El congreso, que comenzó su andadura en 2019, ha ido creciendo hasta consolidarse como un foro imprescindible para educadores e investigadores de todos los ámbitos formativos. Desde 2023, su formato digital ha ampliado su alcance de forma exponencial, permitiendo que docentes, divulgadores y estudiantes de 14 países participaran activamente en sesiones, debates y exposiciones científicas. Más de 80 comunicaciones, entre presentaciones orales y pósters, abordaron desde los grandes retos pedagógicos actuales hasta experiencias innovadoras en el aula, laboratorios y entornos virtuales.

Intervención magistral de Sir Martyn Poliakoff

Uno de los momentos más significativos fue la intervención inaugural del profesor Sir Martyn Poliakoff, de la Universidad de Nottingham, conocido por su labor divulgadora en el canal Periodic Videos. Su charla Mendeleev’s Gift to Everyone (Including You and Me) no solo fue una lección magistral sobre el poder conceptual de la tabla periódica, sino también una invitación a verla como una herramienta accesible y viva para cualquier persona interesada en comprender la materia que nos rodea.

En una línea más crítica, el profesor Sergio Menargues, de la Universidad de Alicante, ofreció una mirada histórica y ética al prestigioso galardón sueco con su ponencia El Premio Nobel de Química: la otra cara, donde analizó las omisiones más llamativas en la historia del premio y reflexionaron sobre cómo rivalidades, sesgos y factores no científicos han dejado fuera a figuras clave de la química mundial.

La contribución latinoamericana tuvo un peso especial en esta edición. Desde la UNAM, la profesora María Teresa Rodríguez Salazar presentó una experiencia didáctica basada en la investigación formativa aplicada a la química analítica ambiental, demostrando cómo involucrar al alumnado en proyectos reales eleva su pensamiento crítico, su autonomía y su compromiso social. Su intervención fue una de las más comentadas del congreso, no solo por la solidez académica del enfoque, sino por su potencial replicable en múltiples contextos universitarios.

Otro actor protagonista fue el Instituto Politécnico de Santa Rosa Jáuregui, cuya implicación activa se reflejó en varias ponencias innovadoras. Destacó especialmente el trabajo de su equipo sobre la incorporación del simulador PhET Colorado en el proceso de enseñanza-aprendizaje del balanceo de ecuaciones químicas, desarrollado en colaboración con el sistema educativo medio superior en Querétaro, México. Esta experiencia mostró cómo la tecnología, cuando se integra de forma estratégica, puede convertirse en una herramienta poderosa para motivar y formar al estudiantado.

El desarrollo del lenguaje químico

El congreso también acogió una intervención memorable del profesor Efraím Reyes, de la Universidad del País Vasco, quien presentó una profunda reflexión sobre la evolución histórica de la formulación y nomenclatura química. Su ponencia ofreció un recorrido por el desarrollo del lenguaje químico, desde sus raíces en la alquimia hasta los estándares actuales definidos por la IUPAC, subrayando la importancia de enseñar química con una perspectiva histórica y contextualizada.

El resto del programa no se quedó atrás en diversidad temática: propuestas de gamificación, enseñanza inclusiva, química verde, recursos táctiles para estudiantes con discapacidad visual, experiencias en laboratorios rurales, metodologías activas, evaluaciones formativas y enfoques interdisciplinares entre arte y ciencia. Todas estas aportaciones hicieron evidente que la comunidad educativa vinculada a la química no solo está viva, sino que es creativa, rigurosa y profundamente comprometida con el futuro de la enseñanza científica.

Uno de los ejes temáticos más potentes del congreso fue la inclusión educativa. En este ámbito, destacó la presentación del proyecto Blind Chemistry, desarrollado por Sergio Fuentes Antón, que plantea un enfoque táctil para enseñar el átomo a alumnado con discapacidad visual, en colaboración con profesionales de la ONCE. Esta iniciativa, junto a otras que buscan adaptar la enseñanza al sistema braille y al uso de recursos manipulativos accesibles, confirma que la química puede y debe ser una ciencia para todas las personas.

Pensamiento científico frente a fake news

También se trató con especial atención el papel de la educación científica ante la desinformación. En una ponencia centrada en la enseñanza de las radiaciones, un equipo de docentes propuso una unidad didáctica crítica para abordar el tema desde la evidencia científica, desmontando mitos y noticias falsas que circulan en redes sociales. El objetivo es dotar al alumnado de herramientas para comprender los fenómenos radioactivos más allá de los titulares alarmistas, promoviendo un pensamiento científico y responsable frente al auge de las fake news.

El VI Congreso Internacional de Didáctica de la Química, lejos de ser un simple evento académico, fue también una celebración colectiva del conocimiento compartido, de la colaboración sin fronteras y de la pasión por enseñar. Como recordaron los organizadores en la clausura, la docencia en química no es solo una tarea técnica, sino una misión cultural: construir un puente entre ciencia y sociedad, entre tradición e innovación, entre generaciones que aprenden y enseñan. En este sentido, el formato virtual ha demostrado ser no solo un recurso útil, sino un vehículo potente para democratizar el acceso a la formación docente e intensificar la cooperación internacional.

Porque enseñar química, como bien resumieron en este Congreso, es mucho más que explicar fórmulas: es despertar la curiosidad, fomentar el pensamiento crítico y formar ciudadanos capaces de entender y transformar el mundo que habitan.

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