La selección de Scariolo afronta el inminente Eurobasket 2025 con muy pocas opciones, tras tres décadas de favoritismo permanente, de optar siquiera a alguna medalla.
La baja del base Díaz, unidas a las previas y por muy diferentes motivos de Brown, Garuba, Llul, González, Núñez o Abalde dejan al cuadro hispano en una situación precaria. En las apuestas previas al torneo, los hispanos no están ni en el top ten de aspirantes al título.
El gran problema es que los del entrenador transalpino no tienen ahora mismo un director de juego solvente. Dos chavales de 19 años, Larrea y Saint, deberán asumir un reto que parece quedarles muy ancho. Solo hay un tirador puro, Brizuela, y su mejor jugador, Aldama, anda renqueante tras una leve lesión.
Cierto es que, habitualmente, España se supera torneo tras torneo, pero en esta ocasión, hay demasiados rivales claramente superiores. Cabe confiar en el gen competitivo de los Hernangómez, Pradilla o Parra, pero hombre por hombre, los españoles son la sexta o séptima selección en liza.
En la primera fase deberían ganar ante Chipre y Bosnia sin dificultades. Se sudará seguramente con Georgia y es muy factible perder con la Grecia de Giannis y la Italia de Fonteccio o Melli.
Pasar la primera ronda es casi seguro, continuarán cuatro de seis conjuntos. El problema comenzará a partir de octavos. Una Finlandia, Eslovenia o Francia podrían ser el cruce y a partir de ahí toca rezar. Pensar en superar los cuartos parece una quimera.
Serbia
Los serbios parecen los claros favoritos al título. El MVP de la NBA, Jokic, lidera un conjunto temible, conjuntado y muy completo. Los alemanes, actuales campeones del mundo, son los segundos en los pronósticos. La fisicidad y potencia del renovado conjunto francés también merece mucho respeto. Otros combinados como Letonia, Lituania, Italia, Grecia o la Eslovenia de Doncic también pueden convertirse en aspirantes a presea.
No es la primera vez que el equipo hispano rompe pronósticos, en el último europeo quedaron campeones cuando las apuestas previas les colocaban octavo entre los hipotéticos aspirantes. No obstante, en esta ocasión, todo parece demasiado complicado y es factible que haya que esperar un par de años para ver una selección que pueda optar a todo.
Foto Mario Saint