“Estuvimos más de 20 horas continuas por turno en los fuegos forestales y, a la vuelta, tenemos que ponernos a estudiar para poder seguir haciendo nuestro trabajo”.
Son declaraciones de algunos de los alrededor de 25 bomberos del Consorcio Provincial contra Incendios y Salvamento de Lugo que la administración continúa considerando como personal temporal.
Estos profesionales accedieron a sus puestos mediante un proceso selectivo convocado por la propia administración, están plenamente integrados en las plantillas y acumulan entre tres y siete años de trabajo continuado en el Consorcio. En numerosas ocasiones, además, han asumido funciones de categoría superior por necesidades del servicio. Sin embargo, para la administración siguen siendo temporales.
Los responsables del organismo, con el presidente del consorcio José Tomé Roca a la cabeza, y con la Diputación de Lugo y la Xunta de Galicia como entidades financiadoras, han decidido no estabilizar a este personal, pese a la jurisprudencia europea que obliga a las administraciones públicas a poner fin al abuso de la temporalidad y estabilizar a este personal.
En un momento en el que España afronta una grave ola de incendios y en el que se subraya la importancia de la experiencia de los bomberos, el Consorcio de Lugo optará por prescindir de estos efectivos ya formados, equipados e integrados en las plantillas para seleccionar personal nuevo.
Una decisión política que, según advierten las asesorías judiciales, exponen al organismo al claro riesgo de sanciones económicas y judiciales por incumplir la normativa europea en referencia a los abusados temporales a los que deben hacer fijos.
“Despois de ter traballado nas emerxencias do COVID 19 de 2020, na ola de incendios forestais de Folgoso Courel de 2022 , agora nesta ola 2025, asi como todos os servizos diarios de todos estes anos… agora dinnos que temos que demostrar a nosa valía nuns exámenes…”
Afirma un afectado.“Llevan años con una precariedad laboral sangrante, llena de incertezas. Es imposible que hagan un proyecto de vida. Algún compañero cada tres meses trabaja en un parque distinto de la provincia, algo que entendemos por necesidades del servicio, pero lo que no se entiende es que ahora les den la patada. Por ética, por méritos y por ley deberían estabilizarnos sin que peligren sus puestos de trabajo”
Fotografía. Parque comarcal de Monforte de Lemos. Uno de los seis parques comarcales del consorcio provincial de Lugo