Mientras que la mayor parte de la península y Baleares se preparan para una jornada de calor, con temperaturas que superarán los 35 °C en zonas como el Guadalquivir, en Galicia el panorama es completamente diferente.
El clima atlántico de la comunidad autónoma se hará notar, con cielos cubiertos y la posibilidad de lluvias débiles, especialmente a lo largo del litoral. El ambiente será notablemente más fresco que en el resto de España, con máximas que apenas alcanzarán los 17 °C y unas mínimas que descenderán hasta los 9 °C. Además, se espera la presencia de viento del oeste, lo que incrementará la sensación de humedad y la probabilidad de precipitaciones.
En resumen, mientras el país vive un episodio de calor, Galicia se mantendrá fiel a su esencia, con un ambiente húmedo, fresco y la constante amenaza de la lluvia.