Un colectivo femenino, y sus perros de rescate, la esperanza de muchos erizos tras los incendios

“Mujeres por Doñana”, un colectivo femenino ecologista que trabaja de forma altruista para preservar la naturaleza y avifauna de Huelva, se está esforzando estos días en salvar demuerte por deshidratación a los erizos afectados por un terrible verano de incendios.

Son las 9 de la mañana, Raquel, Cristina y Esperanza preparan a sus perros de rescate para iniciar una nueva jornada de salvamento de erizos en terrenos calcinados por la ola de fuego que ha castigado duramente a gran parte de España. Lo primero es desplazarse a un paraje en el entorno de Doñana, en Huelva. Lo que fue una zona verde y frondosa, ahora se asemeja a una superficie lunar.

En este ambiente hostil, la supervivencia de los erizos resulta muy difícil. Estos pequeños mamíferos nocturnos se hidratan a través de los fluidos de las presas que consumen (insectos, pequeños reptiles y caracoles de todos los tamaños). Tras los incendios, la zona ha quedado reducida a cenizas y los erizos que sobrevivieron al fuego, ahora se enfrentan a la fatalidad de morir de hambre o deshidratación.

HUELVA CUENTA CON LA UNICA UNIDAD DE RESCATE DE ERIZOS CON PERRO EN TODO EL MUNDO.

Afortunadamente para los erizos de esta parte del sur de España, una Unidad Canina gestionada por mujeres se ha especializado en el rastreo y rescate de erizos tras los incendios, una iniciativa que es la única de este tipo reconocida en el mundo. Unos perros, sin raza determinada, pero con un enorme instinto de localización que les permite detectar erizos enterrados en ceniza o escondidos en huecos desde distancias que superan los 50 metros.

Willow”, “Gordi” o “Gañafota, que así se llaman estos inquietos perros, comienzan a olisquear el suelo en el mismo momento en que son bajados del remolque especial de transporte. Les quedan dos horas de trabajo. Una labor que consiste en acompañar a sus guías humanas por laderas y arroyos quemados. Cuando señalan una posible localización, se excitan y tiran de la cuerda jadeando. Prácticamente nunca se equivocan, y el resultado de su interés se traduce en que las voluntarias de “Mujeres por Doñana” van a poder añadir una nueva victoria en su lucha altruista por preservar la existencia de esta especie protegida. Dotadas de guantes se recogen a los erizos con sumo cuidado, tanto para no dañarles como para no pincharse con los pelos endurecidos que rodean el cuerpo de los animales. Unos pelos convertidos en púas quepueden resultar muy dolorosos si atraviesan la piel de las activistas.

LA JORNADA RESULTA SATISFACTORIA Y LAS ECOLOGISTAN VUELVEN AL SANTUARIO “WENDY CLEMENTS” DE CHUCENA CON CINCO ERIZOS, UNO DE ELLOS MUY JOVEN.

Cada 50 minutos de rastreo suponen un descanso de 10 minutos para el equipo de mujeres y perros. En este tiempo el equipo disfruta da agua fresca y sombra para comenzar el esfuerzo con energías renovadas.

El perro más veterano es “Willow” que, a sus 12 años, sorprendentemente, supera en energía y entusiasmo a sus dos compañeros de trabajo. “Gañafota” es la más distraída y en “Mujeres por Doñana” demuestran mucha paciencia con ella, seguras de que en el próximo verano alcanzara el nivel de preparación que se exige para esta tarea tan exclusiva.

PRESIDENCIA DEL GOBIERNO HA TRASLADADO A “MUJERES POR DOÑANA” SU FELICITACION POR LOS PROYECTOS QUE LLEVAN A CABO EN EL ENTORNO DEL PARQUE NACIONAL.

Tras las jornadas de rescate, voluntarias, perros y erizos se trasladan al Santuario Animal “Wendy Clements.  Ubicado en la localidad de Chucena, en este recinto especializado en bienestar animal, y que cuenta con 10 hectáreas de superficie, se ofrecerá a los erizos unos dos meses de nutrición especial e hidratación aportándoles una dieta de tiras de pollo crudo mojados con agua, así como raciones de pienso para gatos. Una vez recuperados las voluntarias liberaran a los animales en lugares seguros donde puedan desarrollar una existencia libre y feliz.

“Mujeres por Doñana” cuenta con unas 15 integrantes y con miles de seguidores en las redes sociales. Su fama crece día a día y cada vez más, los medios de comunicación que solicitan el poder realizar reportajes sobre este colectivo femenino que, sorprendentemente, no cuenta con ningún apoyo de las Instituciones andaluzas. 

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