Hoy, los que nos dedicamos al mundo de la información, recibimos un fuerte mazazo en el corazón, al conocer el fallecimiento de un verdadero caballero, el periodista Andrés Ríos. Es difícil encontrar las palabras cuando un amigo emprende un viaje sin retorno, dejando un vacío, que los recuerdos intentan llenar. En estos momentos, miles de anécdotas de un compañero, COMPAÑERO Y AMIGO en la más amplia acepción de la palabra, fluyen a mi mente, como si fuesen notas fugadas de un piano. Porque, más allá de sus cargos, su mayor mérito fue ser un gran amigo de profesión y hoy nos toca llorar su pérdida.
Según la necrológica de El Ideal Gallego, «Andrés Ríos, periodista y exdirector del mismo medio y de DxT Campeón, así como director de Relaciones Institucionales de Editorial La Capital, ha fallecido este viernes, 12 de septiembre, a los 67 años de edad.
Ríos, considerado un «hombre de la casa» desde su incorporación a El Ideal Gallego en 1984, se había jubilado hace menos de un año. Toda su vida profesional estuvo dedicada al periodismo coruñés y, de manera especial, al deporte de la ciudad y su área metropolitana. Tras más de veinte años en DxT Campeón, en 2022 asumió la dirección de las cabeceras del Grupo La Capital, incluyendo El Ideal Gallego, Diario de Ferrol, Diario de Arousa y Diario de Bergantiños.»
Mi más sentido pésame a su familia, amigos y compañeros de profesión. A todos los que hemos tenido la suerte de disfrutar de sus noticias y artículos, muchos de ellos cargados de esa sutil ironía, que solo Andrés era capaz de plasmar.
Su legado perdurará en cada una de las historias que ayudó a contar.
Andrés Ríos ha tomado ese billete de no retorno, porque en el Universo, hace falta un buen periodista que escriba las crónicas del alma.
Descansa en Paz, amigo Andrés.