Criminólogo e Ingeniero
Cuando en el año 2010 nos juntamos varias asociaciones profesionales en Galicia para impulsar una plataforma anticorrupción y antisistema, porque en todos esos campos profesionales veíamos un sistema podrido y corrupto, impulsamos una plataforma ciudadana llamada Xuntos por Galicia que as principios del 2014 legalizamos como asociación.
Dicha plataforma era multi-idelógica, es decir, había componentes de todo color político, lo que nos unía era la lucha contra la corrupción, pero entonces nació Podemos con un discurso antisistema y multi-idelógico igual al de Xuntos, solo que en partido y a nivel nacional, y cientos de miembros de Podemos colonizaron Xuntos lo transformaron en corriente política interna y acabaron con la lucha social de la plataforma.
En ese tránsito Xuntos por Galicia denunció públicamente, ante la administración pública, y en los tribunales de justicia, indistintamente, maniobras corruptas del PP, del PSOE, incluso más adelante de VOX, llegando a conseguir la condena por malversación, prevaricación, y falsedad documental, de Javier Gutiérrez Orúe, una de las manos derechas de Abel Caballero alcalde de Vigo y expresidente de la federación de municipios y provincias, ya que el tribunal consideró probado que manejó los resortes de la Administración local para trocear una serie de contratos menores con los que cubrir los salarios de la cuñada de la teniente de alcalde viguesa, y presidenta del PSdeG, Carmela Silva, ex presidenta de la Diputación de Pontevedra y mano derecha absoluta del citado Abel Caballero.
Pero Podemos destruyó esta plataforma que, aunque aún sobrevive, quedó en menos de 50 miembros y sin fondos con los que luchar contra la corrupción y la podredumbre del sistema, ya que a Podemos, creado por el sistema, no le interesaba ni una corriente, ni una plataforma ciudadana, ni ningún tipo de organización que luchará contra la corrupción.
Entonces nació SALF, una organización con un líder que no se deja amilanar por el sistema, que descubre la mafia del sistema desde dentro y desde fuera, y que cuenta con capacidad para luchar contra la corrupción, con capacidad para ser una bofetada al sistema….y además en toda España.
Porque España lleva décadas atrapada en un bucle de corrupción, privilegios políticos y una élite desconectada de la realidad ciudadana. Los partidos tradicionales, tanto de izquierda como de derecha, han demostrado una y otra vez que su prioridad no es el pueblo, sino mantenerse en el poder. En este contexto, SALF representa una ruptura real, no una promesa vacía.
Desde SALF se ofrece una transparencia sin filtros, ya que no se esconde detrás de discursos institucionales.
Denuncia con nombres y apellidos, expone documentos, y se enfrenta a los intocables….y esa valentía es necesaria en un país donde los medios callan y los jueces titubean.
SALF vino a constituir desde la política, y a nivel nacional, lo que un día intentamos crear en Galicia varias asociaciones profesionales, y ese concepto utilizado desde dentro del sistema es la única forma de acabar con el podrido sistema, en Xuntos por Galicia sabemos por experiencia que el sistema es como una lavadora centrifugando, desde fuera nunca consigues ningún objetivo.
SALF renuncia a subvenciones públicas mientras otros partidos viven del dinero de los contribuyentes
SALF ha renunciado a las ayudas estatales. Eso no solo es coherente con su discurso, sino que demuestra independencia y compromiso con una política limpia.
SALF no nace de estructuras ideológicas rígidas, sino del hartazgo colectivo. Su fuerza está en la gente que lo apoya, no en despachos ni pactos. Es un movimiento que canaliza la indignación hacia una acción política directa….en todo caso se le podría definir como libertarios, pero sin rigidez y sin etiquetas.
Es evidente que Alvise y su equipo han puesto en evidencia a políticos, jueces y periodistas que antes operaban sin consecuencias, porque SALF no solo quiere cambiar leyes, quiere cambiar la cultura de impunidad que ha podrido las instituciones.
Apoyar a SALF no es solo votar por un partido, es decir basta. Apoyar a SALF es verde en el espejo de Bukele, un político que a conseguido liberar del narcotráfico, la trata de blancas, los asesinatos, las extorsiones, las mafias, y la corrupción al que era el pais más violento y corrupto de Latinoamérica, y lo ha hecho con honradez y determinación, la misma que muestra Alvise.
Apoyar a SALF es enviar un mensaje claro de que los ciudadanos están despiertos, informados y dispuestos a recuperar el control. Puede que no sea perfecto, pero en tiempos de crisis institucional, la imperfección valiente vale más que la corrección cómplice.
Los principios que promueve SALF son lógicos y coherentes:
– Lucha contra la corrupción denunciando irregularidades en instituciones políticas, judiciales y mediáticas.
– Antisistema y antipartidocracia rechazando el modelo tradicional de partidos políticos, y proponiendo una alternativa más directa y ciudadana.
– Euroescepticismo y democracia directa defendiendo una menor dependencia de las instituciones europeas y una mayor participación ciudadana en decisiones clave.
– Liberalismo económico que promuevan políticas de mercado libre y reducción del gasto público.
Alvise Pérez, ha construido una base de seguidores muy activa en redes sociales, especialmente en Telegram, donde comparte investigaciones, denuncias y convocatorias, y ha logrado movilizar a miles de personas como yo, hartos de un sistema podrido en el que la derecha y la izquierda son igual de corruptas tengan el color que tengan, y se llamen como se llamen.
En resumen, quienes apoyan a SALF lo hacen por su discurso de ruptura con el sistema, su lucha contra la corrupción, y su defensa por las libertades individuales de la ciudadanía.