Por. José Antonio Fernández
Difícil escribir de un amigo, de José Luis Cachaldora, un hombre del fútbol que ama el bello deporte del balón pie. Han pasado diez años desde que J.L. Cachaldora fuera relevado de su cargo como Delegado Provincial del Fútbol Ourensano, después de cuatro décadas de servicio a la Real Federación Galega de Fútbol (RFGF), 25 de las cuales las dedicó a esta delegación. Aún hoy nos preguntamos la razón de su salida, aunque la suponemos: un cambio de presidente en la RFGF que trajo consigo la renovación de sus delegados.
Es difícil saber si las cosas de nuestro fútbol funcionan mejor o peor que antes, pero en mi opinión, han empeorado un poco. Es cierto que ahora solo hay dos personas, con sueldo, trabajando para la RFGF. Anteriormente, J.L. Cachaldora contaba con un gran equipo de colaboradores que trabajaban de forma desinteresada: Isidro, Rogelio, Óscar, Antonio, Vila, Ferreiro, Melón, Varela, Meiriño, Roberto (Gori), Charly, el Psicólogo Deportivo, Pepe Lamas y el mítico delegado de las selecciones ourensanas, Eduardo Gamallo (que en paz descanse). Es justo reconocer que, con ese equipo, el fútbol provincial y la Copa Diputación, de la cual Cachaldora fue uno de los fundadores y promotores, funcionaban bien.
Llevar a buen puerto el fútbol provincial con solo dos personas es un desafío. Como dice el refrán, «cada maestrillo tiene su librillo» y si así creen que les va bien, pues adelante, aunque la mayoría de los clubes no estemos de acuerdo con la forma de gestionar nuestro fútbol.
Hoy en día, y debido al gran número de clubes, es difícil gestionar correctamente el fútbol provincial. Las categorías de fútbol base, que representan el futuro de nuestro deporte, muestran muchas deficiencias competitivas, al igual que la Copa Diputación. Por supuesto, todo se puede mejorar, tanto en la época de Cachaldora como con el nuevo delegado. Sin embargo, para ello se necesitan personas en la Delegación que quieran colaborar con nuestro fútbol y nos atiendan como es debido.
No es fácil llevar a buen puerto las competiciones. Solo es cuestión de buscar a la gente adecuada y con ganas de trabajar por el fútbol. Para eso, nuestro delegado debe «bajarse al barro», conocer de primera mano los muchos problemas de los clubes, realizar un estudio exhaustivo de todas nuestras competiciones y, a partir de ahí, hacer una gran reflexión que permita que el fútbol, especialmente el de base, funcione de manera adecuada.
La gestión del fútbol provincial no consiste en que los clubes acudan a la Delegación para exponer sus problemas; en realidad, debería ser al revés. El delegado debería visitar cada campo para conocer de cerca la realidad y la problemática de los clubes. Su función no se limita a hacer fichas y cobrar la mutualidad a jugadores, entrenadores, delegados, utilleros, etc. La RFGF no debe ser solo un ente recaudatorio.
Para ello, el delegado siempre cuenta con el apoyo de Óscar, quien conoce a fondo a los clubes. Sin embargo, él y Rois deberían bajarse del pedestal y evitar las malas contestaciones a los representantes de los clubes, ya que la RFGF y sus delegados son servidores de los clubes, y sin ellos no tendrían razón de ser. También podría contar con el vicepresidente de la RFGF, José Manuel, quien debería estar presente no solo para entregar trofeos, sino para informar al presidente de los problemas que, en algunos casos, son verdaderamente importantes.
Aunque echar la vista atrás no sería lo correcto, debemos seguir apoyando al delegado, como ya venimos haciendo. A pesar de todo, en el fondo, seguimos añorando a J.L. Cachaldora.
Fotografía. Año 2014. As mochilas-botiquín están equipadas con férulas hinchables que son utilizadas para inmobilizar determinadas extremidades en caso de lesión
No cabe la menor duda, que Cachaldora, había hecho una gran labor, ayudado por sus leales colaboradores, ahora con Rois, es otra forma de llevar la Delegación, lógicamente, por su experiencia y años en la RFGF, Cachaldora, tenía mucho mando en la Federación, ahora los Delegados, casi no pintan nada, pues son asalariados de la Federación, pero aún así, como dice el escrito de J.Antonio, añoramos a J.L.Cachaldora, al cual le enviamos un fuerte abrazo.