IGC afirma que en la actualidad los guardias civiles frenan el crimen del siglo XXI con medios del pasado

La asociación profesional Independientes de la Guardia Civil (IGC) subraya la necesidad urgente de reforzar los medios materiales de este Cuerpo policial, especialmente en aquellas unidades que trabajan a diario contra amenazas cada vez más tecnificadas. La organización asociativa destaca que, pese a los importantes resultados obtenidos en los últimos meses, muchas intervenciones se ejecutan con recursos que no están a la altura de las exigencias operativas actuales.

“Los guardias civiles estamos frenando el crimen del siglo XXI con medios del pasado”, señala Daniel Fernández, vicepresidente y portavoz nacional de IGC. “Los resultados se logran por profesionalidad, por vocación y por la capacidad de sacrificio de los profesionales que intervienen en los mismos, pese a no tener reconocida la peligrosidad de la tarea que realizan. Pero la responsabilidad de dotar a este cuerpo de los recursos que necesita corresponde a la Administración. No podemos seguir dependiendo únicamente del esfuerzo humano”, añade.

Operaciones exitosas… pero con medios insuficientes

IGC recuerda que en las últimas semanas unidades de Seguridad Ciudadana, Policía Judicial, SEPRONA, Fiscal y Fronteras o el Servicio Marítimo han protagonizado actuaciones destacadas en toda España. Entre ellas, intervenciones contra redes de venta ilegal de medicamentos, detenciones en operaciones contra el narco en zonas rurales, rescates en embarcaciones precarias y vigilancia en áreas de alta presión migratoria.

“En muchos de estos operativos, los guardias civiles han trabajado con vehículos envejecidos, embarcaciones con limitaciones técnicas, chalecos con más de una década de uso o drones que no pueden competir con la tecnología que emplean las organizaciones criminales”, explica Fernández.

Un déficit estructural que exige respuestas

IGC señala que este problema no es nuevo, pero sí cada vez más evidente: la delincuencia organizada se ha tecnificado, las amenazas evolucionan y las necesidades del cuerpo se han multiplicado. Sin embargo, el ritmo de renovación de vehículos, chalecos, sistemas de vigilancia, comunicaciones seguras o tecnología aérea sigue siendo insuficiente.“No hablamos de lujos, sino de seguridad real para los ciudadanos y para los propios guardias civiles”, afirma el portavoz. “Hace años que reclamamos vehículos adaptados, chalecos actualizados, embarcaciones más seguras, equipos antidroga eficaces y drones que permitan actuar con ventaja, no en desventaja. Esto no puede seguir esperando.”

La profesionalidad no puede sustituir al equipamiento

La asociación recuerda que el país confía en la Guardia Civil para tareas esenciales: luchar contra el narcotráfico, combatir la ciberdelincuencia, proteger el medio rural, vigilar la frontera marítima, custodiar el medio ambiente o responder ante emergencias. Todas ellas requieren medios modernos y adecuados.

“Los guardias civiles cumplimos: ahora le toca a la Administración”, dice Daniel Fernández. “No es razonable pedir resultados extraordinarios con recursos ordinarios. El compromiso del Gobierno con la seguridad pública debe traducirse en hechos, no solo en declaraciones.”

IGC trasladará estas demandas en todos los espacios institucionales disponibles, incluido el recién constituido Consejo de la Guardia Civil. “Nuestra labor es defender lo esencial: que los guardias civiles trabajen con dignidad, con seguridad y con medios a la altura de los riesgos que asumen. Ese es el mandato que nos han dado quienes han confiado en nosotros, y ese es el compromiso que vamos a cumplir”, asegura el portavoz.

Etiquetas
Comparte éste artículo
No hay comentarios