Ocho años de trabajo que solo han servido para evidenciar la lejanía del ministerio de Defensa y de los Ejércitos con respecto a las posturas de la inmensa mayoría de las asociaciones profesionales.
La Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) ha emitido una valoración «claramente negativa» sobre el Informe Final de la Comisión de Trabajo Temporal 17-01, creada para evaluar la Ley Orgánica 9/2011 de Derechos y Deberes de los Miembros de las Fuerzas Armadas.
Tras ocho años de trabajo y deliberaciones, ATME concluye que el proceso ha sido, lamentablemente, «poco más que una pérdida de tiempo».
El Informe final refleja unos resultados «manifiestamente insuficientes» y evidencia una profunda lejanía e inmovilismo por parte del Ministerio de Defensa y los Ejércitos, con respecto a las posturas y demandas de la inmensa mayoría de las asociaciones profesionales. Este desenlace consolida la sensación de que «se nos quiere mantener a los militares como ciudadanos de tercera categoría en materia de derechos«.
La Asociación subraya que en ningún momento se percibió una voluntad real de acercamiento y consenso en los grandes temas que plantean una amplia mayoría del personal militar y, de forma esencial, de la Tropa y Marinería a la que representa ATME.
Entre las propuestas esenciales que fueron sistemáticamente rechazadas durante el proceso de la Comisión, ATME destaca:
· La propuesta de que los miembros del Consejo de Personal de las Fuerzas Armadas (COPERFAS) fueran elegidos democráticamente por el personal militar, replicando el modelo ya implementado en la Guardia Civil.
· Modificar el reglamento del COPERFAS para mejorar su funcionamiento y evitar los vetos de Defensa en aquellos temas que no le interesa debatir.
· Extender el ámbito de conocimiento obligatorio del COPERFAS a temas sensibles como:
o Datos consolidados sobre accidentes, suicidios y fallecimientos en maniobras o dentro de unidades.
o Información sobre la reincorporación laboral civil de los Reservistas de Especial Disponibilidad (RED).
· La necesidad de mejorar sustancialmente los métodos de información de las asociaciones en las unidades, incluyendo la posibilidad de impartir charlas informativas en ellas.
ATME lamenta profundamente que, tras ocho años, la legislación sobre los derechos militares «no avanza; por el contrario, nos vamos quedando atrás». El informe final «no hace justicia a las demandas de la inmensa mayoría de la gente de uniforme«.
«Para este triste y escaso resultado, francamente, no era necesario perder más de ocho años de trabajo. Sentimos que las legítimas demandas de los militares, en especial de la Tropa y Marinería, han sido sistemáticamente desoídas.»
ATME concluye reiterando que la actitud inmovilista del Ministerio de Defensa y de los Ejércitos ha impedido que se planteen de manera conjunta propuestas significativas en la mejora de los derechos a los grupos parlamentarios, frustrando así una posterior mejora de la Ley Orgánica.