La seguridad ciudadana en Boiro vuelve a quedar en entredicho. UCIN Boiro alerta sobre el estado crítico de la pasarela del Río Breiro, una infraestructura cuyo abandono prolongado ha derivado en un serio peligro para quienes la utilizan diariamente.
Una pasarela resbaladiza y un peligro.
Así define UCIN Boiro el lamentable estado en el que se encuentra el paso del Río Breiro, convertido hoy en uno de los ejemplos más claros del abandono sistemático y la falta de gestión real del Gobierno local. La reciente caída de una vecina, provocada directamente por el mal estado de la superficie, es solo la consecuencia más visible de una desidia que viene de lejos.
Tras desplazarse al lugar, Piqueras y miembros del partido comprobaron lo que cualquier vecino puede constatar a simple vista: una pasarela deteriorada, sin mantenimiento, con materiales envejecidos, puntos claramente inseguros y un riesgo continuo para quien la transita. Mientras tanto, el Gobierno municipal lleva meses e incluso años mirando hacia otro lado y fingiendo normalidad, como si nada ocurriera.
“La pasarela es una trampa, un peligro diario».
En cualquier municipio con un mínimo de responsabilidad ya estaría reparada o clausurada. Pero aquí se ha permitido que se deteriore sin control, porque el Gobierno está más ocupado en fotos, redes sociales y propaganda que en resolver los problemas reales de los vecinos”, denuncia Miguel Piqueras, coordinador.
La formación política considera especialmente grave que el alcalde, máximo responsable de la gestión municipal, haya permitido que esta situación avance hasta límites intolerables, sin tomar medidas preventivas, sin ordenar una intervención urgente y sin mostrar preocupación alguna por la seguridad de los boirenses. “El alcalde no puede seguir escondiéndose detrás de excusas. Es su obligación garantizar infraestructuras seguras, y ha fallado estrepitosamente. La pasarela es solo la punta del iceberg de su incapacidad para mantener lo que es de todos”, añade Piqueras.
Asimismo, UCIN Boiro exige la puesta en marcha de un plan de mantenimiento exhaustivo para todos los paseos del municipio construidos con este tipo de materiales, con el objetivo de evitar nuevas situaciones de riesgo y garantizar la durabilidad y seguridad de las infraestructuras.
El alcalde gobierna desde el postureo
La crítica se dirige de forma directa a la prioridad política del actual Gobierno, que según la organización se centra más en el escaparate que en la gestión. “Mientras presumen de imágenes, actos y publicaciones cuidadosamente preparadas, las infraestructuras del municipio se desmoronan. El alcalde no puede seguir gobernando desde el postureo mientras los vecinos arriesgan su integridad”, subraya el coordinador.
UCIN Boiro insta al Gobierno municipal a actuar de inmediato y a asumir la responsabilidad que exige su cargo. “Los vecinos no necesitan más excusas ni más fotos: necesitan soluciones reales. Si el alcalde no es capaz de garantizar algo tan básico como la seguridad en los paseos y pasarelas del municipio, debe replantearse seriamente su capacidad para seguir al frente del Ayuntamiento”, concluye la formación.
La organización recuerda que seguirá vigilante y firme, denunciando cada situación que ponga en riesgo a la ciudadanía y exigiendo un modelo de gestión que priorice el bienestar de los boirenses por encima del márketing político.