@wilvelasquez
La intención del voto reflejada en las encuestas. no solo representa la inclinación política de la ciudadanía, expresa de manera rotunda la sintonía de los partidos con la realidad nacional y la conexión de sus lideres con los diferentes grupos sociales.
Expresa también la pérdida o conservación del espacio político del partido, respecto a las organizaciones ideológicamente afines, su presencia en el universo electoral en relación a las organizaciones antagónicas y particularmente, su poder de incidencia o penetración en la población no comprometida políticamente.
En la actual situación, de quiebre definitivo del bipartidismo y la todavía discutible agonía del periodo de transición, los partidos del establishment español buscan su estrategia de supervivencia.
El PSOE optó por reventar el pacto social y las políticas de acuerdos institucionales, que facilitaron la gestión democrática de los primeros años de la “transición”.
Con Sánchez a la cabeza, ha vuelto a la crispación de los años republicanos, previos a la guerra civil y al franquismo, periodo éste último, que sus lideres vivieron, entre el inmovilismo de las primeras décadas, la resistencia de los sesenta y la persecución, relativamente tolerante del régimen, desde los primeros años de la década de los setenta, hasta la muerte del caudillo.
Remueve las cenizas de la confrontación fratricida, el discurso de odio, cubierto con una falsa capa de igualdad, el inclusivismo de las minorías activas, como instrumento sustitutivo de la lucha de clases y su divorcio real de las clases trabajadoras, esgrime los postulados apocalípticos de la agenda 2030 para erigirse en los salvadores de la humanidad, promueve las propuestas plurinacionalistas para complacer a los separatistas, ataca a la monarquía y pretende terminar con el estado de derecho.
Subyace en su propuesta estratégica el modelo del socialismo del siglo XXI.
En este empeño mantiene junto a sus socios, la Internacional Socialista, (versión 1951 y el “TREN DE PUEBLA , cogestionado por Zapatero, como una versión remasterizada de la SEGUNDA INTERNACIONAL con vocación estalinista y con los aderezos GRANSCIANOS, incluida la propuesta de lucha cultural
Utiliza el jóker de la constituyente, implementado por el chavismo, a la manera europea, en este sentido, coloniza los distintos poderes sin necesidad de modificar la constitución.
Participa de una frágil alianza contranatura, para conservar la legislatura.
Actualmente se encuentra en vigilia permanente, rogando la clemencia de JUNTS, SUMAR y demás socios, para ofrecer una pírrica gobernabilidad.
Por su parte, el PP, habituado a la alternabilidad por desgaste del adversario, espera equivocadamente el agotamiento del PSOE.
Se mantiene, ajeno a sus principios fundacionales, apegado a las negociaciones intra parlamentarias, tanto en España como en la Unión Europea, descuidando su espacio de organización liberal de centro derecha, se muestra, frecuentemente, como un partido vacilante, sensible a las influencias progre. Al asumir posturas de centro izquierda, confunde tanto a sus partidarios, como a la opinión publica.
El PP pareciera obviar el momento geopolítico y las tensiones mundiales, luce paralizado, sujeto a un liderazgo que juega, mas, a defender sus aspiraciones personales, que los intereses nacionales y del partido.
Su oposición, de bajo impacto, facilita las acciones del gobierno en contra de los valores occidentales, tales como el estado de derecho y la separación de poderes.
En problemas muy álgidos, cruciales, como vivienda, salud, educación y salarios, no se notan sus aportes conceptuales ni su postura político ideológica.
Pareciera no tener propuestas viables, capaces de motivar a los diferentes segmentos de la ciudadanía.
En el PP las propuestas, cuando se producen, resultan simplemente declarativas y reactivas ante los anuncios del PSOE y VOX.
La concepción liberal del mundo ha cambiado.
Mientras las propuestas socialistas se radicalizan y se nutren de las conquistas sociales logradas por el “Estado de bienestar” creado por la cultura liberal, el modelo occidental, capitalista y democrático, representado por el PP, cede ante la histérica beligerancia y las presiones y ataques progres, buscando adaptarse a posiciones políticas negadoras de sus valores esenciales.
Conceptos como la hegemonía occidental, la globalización, el libre comercio, la multilateralidad, la gobernanza mundial, la separación estado iglesia, los nacionalismos, las migraciones, la identidad nacional, y hasta la libertad individual y la propiedad privada, se han llenado de nuevos contenidos gracias a la imposición de “significantes” promovidos por los enemigos del liberalismo.
En el PP las posturas y defensa del liberalismo lucen adormecidas.
El espacio ideológico de centro derecha, ocupado por el PP, está amenazado de desalojo.
Entre las diferentes causas, resulta evidente la oposición complaciente al gobierno.
En el parlamento, se empeñan mas en evidenciar los desagradables defectos y las malas “mañas” que caracterizan a los socialistas, que a enfrentarlos efectivamente.
Por ejemplo se hacen eco de las denuncias realizadas por la prensa libre y después votan favorablemente sus propuestas, acusan a sus dirigentes y terminan apoyando su elección a cargos europeos.
A veces se convierten en sus defensores ¿Involuntarios? Verbigracia el señalamiento, confuso, del caudillo del PP, al decir que “la familia no se toca”, cuando se iniciaron las denuncias relacionadas con la “muy extraordinaria cátedra” universitaria y las labores de “rescate aéreo” .
¿Debemos pensar, que solo se deben denunciar los presuntos corruptos que no tienen familia? ¿ O que el líder opositor tiene una familia inflamable?
Si la familia no se toca cuando la corrupción derriba las defensas de la sociedad, solo quedaría Adán, como imputable y eso, hasta el momento en que le quitaron la costilla para dotarlo de su cónyuge, aficionada a las manzanas sin límite de crédito.
Porque, segun el criterio del tímido caudillo, hasta el mismo Caín quedaría libre por consideración a la primigenia familia de la paradisiaca Moncloa.
La inexplicable ventaja porcentual del PSOE y el grupo de izquierda, respecto al PP y VOX, arrojada en las mediciones de octubre del presente año, o las mínimas diferencias actuales, se deben a la falta de arrestos, audacia política, apego democrático, carencia de liderazgo y falta de propuestas del PP, porque los números indican que VOX, está haciendo lo suyo.
En una coyuntura política. de no tan supuestos escándalos de corrupción, denuncias de colonización de los poderes públicos, pactos con los enemigos de occidente, defensa a ultranza de la paz en Gaza, con actitud tan bizarra que España, no logró, ni siquiera la invitación a la firma de los acuerdos cuando la paz se hizo viable.
Denuncias de supuesto financiamiento ilegal del partido, denuncias de relaciones manifiestas y presuntos negocios con gobiernos dictatoriales, la dentellada al talón de Aquiles de la OTAN, que sin duda afecta, la postura de España en los organismos de defensa europeos.
En honor a la desmedida bellaquería socialista, no se puede dejar de mencionar el culto del PESOE, al dios Príapo.
Ante tanto desmadre político y la arbitraria manipulación de los indicadores económicos, hace falta que el principal partido de oposición asuma su compromiso histórico, no solo de defensa de la democracia, también debe liderar los cambios institucionales necesarios, definir y propender a darle a España el lugar que le corresponde en el concierto internacional.
El PP respira el aliento entrecortado de una era moribunda.
La transición no es eterna, los españoles deben revisar el envase, no sea que la fecha de caducidad ampliada, impulsada por los progre, requiera su anulación y España necesite entrar a una nueva época, con nuevos actores.
El bipartidismo es historia.
Resulta muy difícil que un partido logre la mayoría absoluta para impulsar los cambios necesarios, es tiempo de alianzas, coaliciones y acuerdos institucionales sostenibles en el tiempo.
El PP si quiere jugar a los populismos, cosa que resulta perfectamente válida, debe proponer “su” modelo de Estado, definir cuales derechos debe reservarse el Estado mas allá de los relativos a la vida, la libertad y la propiedad privada.
Ningún ciudadano sensato, se negaría a discutir y votar una propuesta viable que garantice el derecho a la salud, a la vivienda y a la educación, libres de la esclavitud fiscal, y a aprobar políticas salariales, que garanticen la tranquilidad familiar de treinta días, sin las angustias de las últimas semanas de cada mes, políticas que no paralicen la vida con la falsa esperanza de un paraíso que debería llegar con la jubilación.
Al PP le corresponde promover la libertad sin la coerción de las minorías activas, garantizar que el Estado laico no conlleve la renuncia a la fe, que la tolerancia no niegue el derecho a la autodefensa.
El PP debe proteger a España de la agenda 2030, garantizar que no acabe con la familia, que no destruya el pensamiento crítico de los jóvenes, que no arrase el campo, que no desaparezca la industria, que no conviertan las políticas de vivienda en un instrumento de control demográfico, que España no termine convertida en el “mar de la felicidad del Mediterráneo,” o sea en el lugar de veraneo y turismo sexual de Europa.
El PP tiene la oportunidad y la obligación, si quiere gobernar, de presentar un proyecto de país viable, debe dejar el discurso vacío de la anticorrupción y proponer una ley de transparencia, que garantice que todos los procesos de licitación, contratación, ejecución de obras y servicios, sean observables y auditables, por la ciudadanía. en tiempo real.
No es suficiente una promesa, ya el mundo sabe, que el poder corruptivo que ejerce la corrupción sobre los corruptibles (políticos), es corruptivamente infalible.
De saber lo saben todo, la vivienda es un derecho y así lo ha suscrito España ante la ONU y la UE, pero el Estado español lejos de garantizar este derecho, pecha el proceso de proyecto, construcción, venta, alquiler y hasta la herencia de la vivienda, con hasta dieciséis figuras tributarias. Convirtió un derecho en un festin fiscal.
El espacio político del PP no solo se ve amenazado por Vox, ATENEA representa el arquetipo de la guerrera estratégica, astuta y calculadora, no enfrenta el poder, prefiere las alianzas ante que las confrontaciones.
Casualmente, nuestra valiente María Corina, inició sus luchas con una fundación que llevaba el nombre de la mitológica guerrera, y ahora tiene arrinconado al chavismo y a todas las fuerzas mundiales que le apoyan.
De think tank a “partido” solo hace falta que el PP se mantenga en pausa.
El PP tiene la magnífica oportunidad de promover y dotar de contenido un LIBERALISMO INTELIGENTE, en sintonía con la visión del mundo de las nuevas generaciones, ajeno a los extremismos de derechas e izquierdas.