Días atrás, algunos decidieron resumir la política lucense en un eslogan impreso en camisetas: “Si el barco se hunde… lo hacemos submarino.”
La frase, que aspiraba a gracia, se ha convertido en el mejor diagnóstico del gobierno local: un ejecutivo irresponsable, satisfecho con reírse mientras el timón se suelta.
Entre tanto ruido, el bipartito PSOE-BNG ha decidido erigirse en guardián de la moral, despertando de ese hedonismo político en el que se sentía inmune, y del que solo salía para insultar o distorsionar el discurso ajeno con tal de conservar privilegios.
Ahora, ante la posibilidad de una moción de censura todavía por presentarse, se aferran a la palabra tránsfuga como si fuera anatema, olvidando que esta opción es una herramienta legal, legítima y constitucional, la misma que llevó al señor Sánchez a la Moncloa. Y más cerca, la misma que el PSOE usó en Noia hace apenas unos meses, con un cuatripartito —permítanme la licencia, me cuesta hasta pronunciarlo; casi creo desvirgar el término, con perdón de la expresión—.
De modo que la democracia parece ser buena solo cuando sirve al propio interés.
Y en esta tragicomedia comparece un señor Arroxo —seguramente Arrojo, en otros tiempos—, que entre la desidia y el afán de protagonismo, y probablemente sin conocimiento de causa, capitaneado por su propio ego, ha ido enterrando la vida cultural de Lugo: la banda municipal, la escuela de música, y hasta un San Froilán que pasó de ser referente nacional a tratar de convertirlo en su fiesta particular, en la que adular y complacer a los que creen tener la llave y posesión de nuestra Galicia, pese al amor que todos profesamos a nuestro Patrón.
Mientras tanto, su mayor legado es un carril bici inconexo y sin usuarios, construido como si al final de la obra fueran a darle un reconocimiento inaudito.
Después, por si faltaban argumentos, se recurre a lo de siempre: las críticas burdas, esas que se desvirtúan solas. Primero dicen que Elena está de paso —en Santiago ya está, pero sigue en Lugo—, después que es de Mondoñedo…si me apuran ni un solo alcalde o alcaldesa de Lugo ha nacido en la ciudad, ni siquiera el actual, al que tanto se aferra el señor Arroxo,, que viene de un lugar maravilloso llamado Ribeira de Piquín. Lugo ha tenido regidores nacidos en Suiza, en Foz, en A Coruña, ¡hasta en Argentina! Qué atrevida es la ignorancia, decía mi madre. En el mundo onírico del señor Arroxo, anhela que nacer en la ciudad sea sinónimo de alcaldía.
¿Y lo de lameira? — en su significado de bien regada, si por eso quieren decir que aún conserva el juicio, demos gracias entonces, necesitamos a alguien sobrio que retome el timón—.
Porque, con todo, Candia sigue en pie.
Ha sabido mantener la compostura sin ruido ni artificio, sin pancartas ni sarcasmo, solo con trabajo y constancia. Se le acusa, se le caricaturiza, se le fotografía; pero no se le vence, porque la educación tiene una ventaja imbatible sobre el insulto: no necesita defenderse.
Candia no responde con improperios ni busca aplausos. No permite, no consiente, no mira para otro lado. Trabaja, escucha, acompaña. Está con la gente, con quien llama y con quien ni grita ni reclama titulares. Cada falta de respeto lo responde con trabajo; cada desprecio, con presencia; cada zancadilla, con serenidad.
Ha hecho de la responsabilidad, la transparencia y el esfuerzo diario su política real: sin aspavientos, sin escaparates, sin marketing.
Doce concejalías le confió Lugo, y ha honrado cada una recordando que el poder no consiste en ocupar sillones, sino en asumir la carga que conlleva la confianza.
Y mientras algunos se ocupan de sacar titulares que persuadan, María Reigosa ha tenido la decencia de actuar con conciencia y apartarse de un gobierno que ya no tiene escrúpulos.
Eso no es transfuguismo; eso es dignidad.
Porque al final, entre tanto ruido, cada quien se retrata.
Unos, sonriendo en camisetas que celebran el hundimiento; otros, intentando que Lugo no se hunda del todo.
Y, si de barcos se trata, convendría recordar que lo heroico no es convertirlo en submarino, sino impedir que se hunda.