PSdeG: Saturno y sus hijos se devoran

Partido cainita donde los haya, el PSdeG afronta su enésima guerra interna sin cuartel. Las puñaladas vuelan de un lado a otro para goce y disfrute de un PP y un BNG que observan desde la barrera. Sin embargo, al contrario que en el cuadro de Goya, aquí la tragedia es bidireccional, antes de que Saturno acabe de devorar a su hijo, el resto de sus vástagos ya han empezado a zamparse al progenitor.

La lista de líderes caídos en combate es tan extensa como fúnebre. Empieza con Paco Vázquez y sigue, en fila india, con Presedo, Touriño, Pachi Vázquez, Besteiro, Formoso, Caballero y, de nuevo, Besteiro (seguro que me olvido de alguno en el recuento). La estrategia es tan repetitiva como antigua: «quítate tú para ponerme yo». Aquí los egos tienen dimensiones de catedral y la ambición no conoce límites.

Tanto a nivel provincial como autonómico, los que pierden primarias o congresos empiezan desde el minuto cero a planificar el desquite para tumbar al nuevo capitán. Es un motín perenne. El barco navega casi siempre a la deriva porque el piloto está más ocupado en evitar que los suyos lo tiren por la borda, que en articular una política alternativa a la derecha o al nacionalismo.

McCarthy parecería un novato comparado con esta tropa. La caza de brujas entre los socialistas gallegos se desata a una velocidad pasmosa. En este escenario, José Ramón Gómez Besteiro se ha mostrado errático. El día que estalla el «caso Tomé» afirma no saber nada; dos días después se contradice y recuerda que, hace dos meses, alguien —una tercera persona— le mencionó algo. Da la sensación que lo único que le importa es defender su «sueldo Nescafé» al no afrontar con liderazgo la situación desde el minuto uno, su titubeo acrecienta falta de credibilidad política y de líder.

Tras el titubeo, trata de buscar un chivo expiatorio, el regidor de Barbadás, acusado de acosar laboralmente a una militante con la que ni siquiera trabajaba. Pase lo que pase, su credibilidad está bajo mínimos. Los votantes, afiliados y simpatizantes, agotados de tanta ineficacia, se entregan al desánimo o buscan refugio en otros brazos políticos aparentemente más serios.

Mal asunto para el progresismo gallego. El futuro se antoja más oscuro que el fondo de un agujero negro galáctico. El 18 de febrero del 2024, el PSdeG ha tocado fondo, haciendo bueno a Gonzalo Caballero, José Ramón Gómez Besteiro solo ha obtenido nueve escaños y el 14,04% del voto. Y con este lío, ¿qué pasará en las próximas elecciones gallegas si continúa Besteiro? La respuesta la tiene el electorado gallego, pero antes están las municipales y ¡ojo!

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