El auge de las cafeteras industriales parece estar más que justificado por parte de quien quiere tomarse un café de calidad. Sin embargo, no siempre se conoce qué diferencia exactamente a estas cafeteras de las de uso doméstico.
Características de una cafetera de uso doméstico
El sector ha diversificado mucho su oferta y hoy en día es posible encontrar distintas alternativas en el mercado. Obviaremos las italianas y las de cápsulas para centrarnos en las que utilizan café molido insertado en un brazo que se ajusta a la estructura superior. Así, se caracterizan por:
- La posibilidad de incluir un molinillo que se encarga de moler los granos al instante.
- Incluir en su parte posterior un depósito de agua.
- Alcanzar una presión media de 15 bares.
- Añadir un brazo para calentar la leche.
- Ofrecer, dependiendo del modelo, un panel de control para elegir el tipo de café.
A más prestaciones, mayor tamaño, mayor precio y más posibilidades de contar con un resultado de óptima calidad. No obstante, es importante indicar que su estructura interior está diseñada para hacer un número concreto de cafés y que la cal termina por afectar seriamente a los conductos internos, provocando la obstrucción del agua y el mal sabor del café.
Teniendo en cuenta todos los factores mencionados, el equilibrio entre precio y calidad parece no ser demasiado correcto. Si se le añade la compra del café, el resultado puede ser ligeramente prohibitivo para un presupuesto estándar.
Características de una cafetera industrial
Al igual que ha sucedido con las de uso doméstico, las cafeteras industriales han evolucionado mucho y ahora es mucho más fácil encontrar un producto mejor adaptado a las necesidades de cada empresa, o negocio de hostelería. Las características más importantes son:
- El molinillo siempre es externo.
- El depósito de agua es mucho mayor que el de una cafetera doméstica, evitando así tener que rellenarlo frecuentemente.
- Dependiendo del modelo, es posible elegir el perfil de presión
- El diseño del brazo para calentar la leche es muy funcional.
- El panel de control es muy fácil de usar y se centra en la obtención del mejor café posible.
Al contrario que sucede con las máquinas de uso doméstico, la posibilidad de elegir la presión juega a favor del usuario y permite una extracción del café más aromática. Asimismo, la crema de la bebida será más densa y permitirá apreciar mucho mejor el sabor del café elegido. Su durabilidad es mayor y también su resistencia al uso continuado, convirtiendo su adquisición en la mejor opción para cualquier tipo de negocio.
Por lo tanto, no es cuestión de gustos, o de presupuesto, sino de adaptabilidad a las verdaderas necesidades de sus usuarios finales. Las cafeteras industriales siempre serán más rentables a la larga y ofrecerán un rendimiento más alto sin tanta necesidad de mantenimiento constante. Todo sea por tomarse un café con un sabor espectacular y por conseguir un óptimo resultado a un precio más que razonable y muy competitivo.