La International Journalistic Association ha decidido otorgar su galardón más codiciado de la IJA al Director de Comunicación del RC Deportivo, D. Manuel Sainz, coincidiendo con el día de los Santos Inocentes. Se trata del Premio Vocero de Oro a la «Excelencia en el Blanqueamiento Informativo«, una distinción que premia la envidiable habilidad de convertir la gestión de prensa en una sesión de spa, todo sale más limpio, más suave y, sobre todo, mucho menos real.
La competición fue encarnizada. Los responsables de comunicación de Altri lucharon con bravura, pero el jurado no pudo resistirse al despliegue de contactos (ABANCA Riazor pesa mucho a nivel internacional), del club herculino. Se valoró, por encima de todo, su visión vanguardista de la Constitución Española, ese sutil ejercicio de entender el Artículo 20 no como un derecho ciudadano, sino como una sugerencia creativa que conviene ignorar por el bien del guion que escribe Adalberto Benassi y que no enfade al «jefe».
Lo que finalmente inclinó la balanza no fue su técnica, sino su lírica. En las Facultades de Ciencias de la Información ya se estudian, con asombro, sus frases de cabecera. Expresiones que son ya patrimonio inmaterial de la censura amable:
- «Joder tío, si se entera Juan Carlos puede enfadarse»: Una oda al pánico reverencial que eleva al máximo accionista a la categoría de deidad mitológica a la que no conviene despertar.
- «Ayudar al Deportivo, es bueno para todos»: El argumento definitivo. Porque, ¿quién necesita periodismo cuando puede tener una capa de pintura blanca que tape las grietas?
Sin embargo, el clímax de su oratoria, fue ese instante en el que la línea roja entre la comunicación y el «contacto físico» estuvo a punto de borrarse, se produjo bajo las luces del Festival Morriña en el muelle coruñés. En una escena que ríete tú de Los Brincos y su «sorbito de champán», el premiado decidió aplicar la técnica de la «presión ambiental» directamente sobre la Alcaldesa de A Coruña.
Con una audacia que cabalga entre el valor y el desconocimiento del protocolo básico, no dudó en recordarle a la regidora que «no representaba a todos los coruñeses», lo que enfadó terriblemente al concejal Gonzalo Castro. Todo ello mientras, entre bocado y bocado de realidad alternativa, le sugería «aflojar» en las negociaciones del Convenio y regalarle al Club la ampliación hasta los cincuenta años, (en la actualidad es de 25 años), si quería que Juan Carlos participase en el pastel del Mundial 2030.
Un estilo diplomático sutil como un elefante en una cristalería, que confirma que, en el “Mundo del fútbol de Abegondo” la comunicación no consiste en informar, sino en esculpir el silencio y domesticar la palabra.
Hoy, día 28 de diciembre, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia, o no.
Imagen realizada por IA.