En una comparecencia de urgencia cargada de tensión, la vicepresidenta ejecutiva de Venezuela, Delcy Rodríguez, confirmó este sábado que el Gobierno ha perdido el contacto con el presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. Tras la ofensiva militar ejecutada por Estados Unidos durante la madrugada, Rodríguez admitió públicamente: «Desconocemos el paradero del presidente y de la primera dama», una declaración que sitúa al país en un escenario de vacío de poder inédito.
El cerco de Washington y la «voracidad energética»
Desde los estudios de la televisora estatal VTV, Rodríguez denunció que las incursiones aéreas y los despliegues de fuerzas especiales estadounidenses en Caracas y los estados de Miranda, Aragua y La Guaira no son hechos aislados, sino parte de un plan orquestado para tomar el control de los recursos estratégicos del país. La funcionaria vinculó directamente la captura —anunciada minutos antes por Donald Trump en sus redes sociales— con la «voracidad energética» de Washington, acusando a la Administración Trump de intentar despojar a Venezuela de sus reservas de hidrocarburos mediante el uso de la fuerza bruta.
Exigencia de garantías internacionales
La cúpula del gobierno bolivariano ha elevado el tono ante la comunidad internacional, exigiendo al Gobierno de los Estados Unidos una «prueba de vida inmediata» de Maduro y su esposa. «El mundo debe saber qué han hecho con el jefe de Estado», sentenció Rodríguez, quien responsabilizó personalmente a Donald Trump de la integridad física de ambos.
Un país en estado de alarma
Mientras la vicepresidenta ofrecía estas declaraciones, en las calles de las principales ciudades se respira un clima de máxima incertidumbre:
- Despliegue militar: El Comando para la Defensa Integral de la Nación ha iniciado movimientos en puntos estratégicos, aunque se desconoce el nivel de cohesión de los mandos militares tras confirmarse la ausencia de Maduro.
- Paralización total: El transporte y la actividad comercial han quedado suspendidos en la capital, donde se reportan sobrevuelos de aeronaves no identificadas y cortes intermitentes en las telecomunicaciones.
- Reacción diplomática: Se espera que en las próximas horas se reúna de urgencia el Consejo de Seguridad de la ONU a petición de los aliados estratégicos de Caracas para evaluar lo que el Ejecutivo venezolano califica como una «ocupación de facto».
La situación permanece en constante evolución. Con la captura del presidente confirmada por una de las partes y el desconocimiento de su ubicación por la otra, Venezuela entra en las horas más críticas de su historia reciente.
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