Dime tú, amigo lector, después de los últimos «espectáculos» que nos ha brindado el equipo, si tuvieras que regalar una maleta, solo de ida, para que alguien se fuera a su casa, ¿a quién elegirías? Yo lo tengo claro y te doy tres nombres: Antonio Hidalgo, Fernando Soriano y Adalberto Benassi. Es más, no elegiría a uno, le regalaría una maleta a cada uno, así se iría el «pack completo».
A Hidalgo porque el coche se le ha quedado sin gasolina. Ya no es el entrenador que vimos al arranque de temporada; se le ve superado, asfixiado por la exigencia y sin ese «duende» que parecía tener. Luego está Fernando Soriano, que empieza a recordarme peligrosamente a Pierre Nodoyuna, o tiene la negra y no acierta ni queriendo, o resulta que de todas las opciones que le pone a Benassi sobre la mesa, siempre le acaban fichando el plan C… o el D.
Y hablando del tercero, Adalberto Benassi, Director General, Consejero y especialista en conocimiento futbolístico, al que le gusta la música (meterse en temas futbolísticos, fichajes, etc.), pero que ahora se le ha dado por opinar y ejercer de director deportivo en la sombra.
Desde aquí les sugiero a los tres una excursión urgente a la Virgen de Pastoriza para «pasar por la piedra», como obligó a los jugadores del RC Deportivo el famoso entrenador del RC Deportivo de La Coruña, el italiano, Helenio Herrera (toma nota Benassi) El trío debería ir a visitar a la Santísima Virgen, a ver obra el milagro del despertador. Porque esa es otra, el equipo sale al césped tan dormido, que parece que vienen de una siesta de tres horas tras un plato de cocido. Menos música y más cafeína, señores, porque la afición ya no está para nanas.