La localidad cordobesa de Adamuz ha sido escenario este domingo de una de las mayores tragedias ferroviarias de los últimos años. Alrededor de las 19:40 horas, dos trenes han descarrilado en circunstancias que están siendo investigadas, dejando un balance provisional de 21 personas fallecidas y más de veinte heridos de gravedad, según han confirmado fuentes de la Guardia Civil.
El dispositivo de emergencia, compuesto por efectivos de la Guardia Civil, Bomberos, Protección Civil y sanitarios del 061, permanece desplegado en la zona del siniestro. Las labores de rescate se presentan especialmente complejas debido a que varios pasajeros permanecen todavía atrapados entre los restos de los convoyes. Por este motivo, las autoridades han advertido que el número de víctimas mortales podría aumentar en las próximas horas.
Los heridos críticos están siendo trasladados a diversos centros hospitalarios de la provincia de Córdoba. Se ha habilitado un teléfono de información y un punto de atención a familiares en para ofrecer asistencia psicológica y datos actualizados sobre el estado de los pasajeros.
Técnicos de seguridad ferroviaria se desplazarán al lugar de los hechos para iniciar el peritaje oficial. Aunque es prematuro determinar las causas, la gravedad del descarrilamiento conjunto de ambos trenes abre interrogantes urgentes sobre el estado de la infraestructura y los sistemas de señalización en este tramo de la red.